Gustavo Cordera y sus secuaces pasaron por el Patinódromo: dieron un show fallido, acorde a una banda que ya no tiene nada más que ofrecer. Crónica sobre un mamarracho musical.
Bersuit (ex Vergarabat) estuvo en Mar del Plata. El pasado viernes, la banda liderada por Gustavo Cordera se presentó en el Patinódromo municipal, en un show de dos horas y media. Hasta aquí lo que podría ser el comienzo de una crónica tradicional de un recital más en este verano 2008, plagado de propuestas llegadas de Buenos Aires.
Sin embargo, el desarrollo normal de esta crónica se ve interrumpido por el desencanto que generó a este cronista presenciar el show del conjunto de Avellaneda. Bersuit se cayó en picada; nada es lo que insinuó ser en los años previos a la masificación llegada con Libertinaje y De la cabeza. Algo cambió de repente en las formas de Cordera y compañía y las insinuaciones de los primeros años de trayectoria, se vinieron, de repente, a pique. Un show chato, con escasos puntos altos, donde poco fue lo que se pudo disfrutar en los más de 210 minutos que duró el recital. Desde afuera, pareció más un ensayo a puertas abiertas, con 6000 personas presenciándolo, que una presentación oficial del último disco (Bersuit), editado a fines del año pasado.
Comenzaron con Laten Bolas, el corte de difusión que suena en todas las radios, y siguieron con Mi vida, una cumbia rockera, con ritmo pegadizo para deleite de los más nuevitos en esto de seguir a la banda. Después fue el turno del popurrí con parte del repertorio de los primeros discos (Y punto y Asquerosa alegría). Un breve repaso de lo mejor de la discografía en donde se pudo escuchar efímeramente La papita, La logia iambo iombo, Como nada puedo hacer, Tu pastilla, Los elefantitos, Vamos no llegamos y Cielo trucho.
Así, en escasos quince minutos quedó representado lo más rico de Bersuit Vergarabat. Sólo un rápido paseo por las canciones que los identificaron como La banda under de la escena musical porteña. Una lástima.
Luego, llegó el momento de dar a conocer en vivo el nuevo disco. De eso se trataba el show. Pero ni siquiera esta idea parece estuvo bien desarrollada. Con una banda que sonaba correctamente y una gran puesta en escena de luces y pantalla gigante, Gustavo Cordera desencajaba en la armonía lograda por el resto de los integrantes de la banda, llegando al colmo de tener las letras anotadas en un papel en la mano. Su voz, desgastada, era muy bien sostenida por la de los “coristas” Daniel Suárez y Cóndor Sbarbatti.
Pasaron De ahí soy yo, bases de tango con apariciones de murgas para subirse a la moda ecológica de los grupos de rock argentinos (eso sí: gran producción de vestuarios para esta pieza: tangueros, murgueros, banderas alusivas y mucha coreografía arriba del escenario del patinódromo marplatense). Luego siguieron Ebrio sin razón (interpretada por el guitarrista Alberto Verenzuela), Humor linyera (un solo de voz y piano de Juan Subirá) y gran parte del tracklist del nuevo disco intercalado con canciones de Hijos del culo, La argentinidad al palo y Testosterona.
Pero también hubo tiempo para un par de mamarrachos musicales, totalmente innecesarios para un grupo con ocho discos de estudios y mucha variedad para poder omitir esto: El lechero y El guerrero; dos tracks del nuevo disco que muy poca gente cantó o bailó. El final, luego de un par de amagues con abandonar el escenario, llegó con los “hits” Se viene, Murguita del sur y Sr. Cobranza. Un réquiem pegadizo para que los desmemoriados se queden con la imagen de un show potente y gente descontrolada saltando sin parar.
Pero nada de eso sucedió. Hubo un espectáculo con gran producción de vestuarios (lejos quedaron los tradicionales pijamas que usaban en cada presentación en vivo) y sonido potente; Murguitas y rock-pop cumbiero interpretados sin demasiado entusiasmo y la presentación en vivo de un disco que no convence a muchos. Un desperdicio, sobretodo para aquellos que pagaron 60 pesos por una platea.
Monjes, maestros y pupilos de los monasterios chinos de Shaolin y Wu Dang, de órdenes budistas milenarias, se convierten en actores o protagonistas en el escenario de un teatro, en un espectáculo en el que una veintena de ellos exhiben diferentes artes marciales.
El nuevo espectáculo de los monjes, con 'dos horas de pura acción 'kung fu'', tal y como se presenta en el folleto publicitario que se está repartiendo en Barcelona, se titula 'Shaolin & WuDang. La otra cara de China'. Esta particular propuesta se ha presentado hoy en la entrada del emblemático mercado de la Boquería, en plenas Rambles barcelonesas, ante la curiosidad de unos y el enfado de algunos que querían pasar a comprar. Los protagonistas de la exhibición, entre ellos Xiao Ze, un niño aprendiz de Shaolín de 9 años, van ataviados con vestimentas blancas los de Wu Dang, y de color naranja los de Shaolín.
El espectáculo se podrá ver en el Teatro Tívoli de Barcelona del 5 al 24 de febrero y viajará después a Pamplona y a Lleida y más tarde a París, tras haberse exhibido ya en algunas ciudades italianas. Es una producción del promotor austríaco Georg Hartmann en asociación con el músico chino residente en Austria Cao Wei. El equipo de monjes, maestros y pupilos que aparece en escena está formado por diecinueve personas, mientras que otra docena se halla detrás del escenario en la parte técnica. Está apoyado por la música en directo ritual de la 'Ying Yang Orchestra', dos de cuyas intérpretes femeninas han mostrado también el sonido de sus instrumentos populares en forma de una especie de flauta y de guitarra. La orquesta utiliza también otros instrumentos como el violín pequinés o una serie de gongs o de palitos que tañen las cuerdas de una tabla, todos ellos típicos de la Ópera de Pekín o de la música ritual.
La demostración, hoy, de las técnicas que se exhibirán en el escenario ha sido coreada con varios 'oh' por los turistas y clientes del emblemático mercado de Les Rambles cuando los monjes de Shaolín han exhibido lo que en Occidente podría conocerse como 'romperse la crisma' con la ayuda de una barra, y que aquí ha sido meramente una demostración de control del dolor. Como si fuera Bruce Lee, un joven monje con el torso desnudo ha resistido sin pestañear, primero, un golpe en su espalda con una barra o palo, que se ha partido y, a continuación, un golpe en su cabeza rapada con otro palo que se ha roto en dos. Ya con técnicas de artes marciales mucho más relajadas, dos jóvenes monjes Wu Dang, de unos veinte años, han exhibido las contorsiones de su cuerpo en movimientos que se asemejaban a la danza contemporánea, uno de ellos provisto con un gran abanico rojo.
Los monjes, maestros y pupilos pertenecen a dos núcleos monásticos budistas chinos, bastante alejados geográficos el uno del otro, practicantes de budismo zen, los de Shaolín, y de taoísmo, los de WuDang. Shaolín significa montaña y tiene sus orígenes en una zona boscosa a 1.200 kilómetros de Pekín, mientras que la práctica WuDang, que quiere decir monte, procede de una montaña que está mucho más cerca de la capital china. Con este espectáculo, que en China no se ve como tal, en un teatro con espectadores pagando entrada, sino que se ofrece en los 'Holy festivals', los promotores chino y austríaco pretenden acercar al espectador de Occidente la cultura y tradición chinas.
Siempre se ha dicho que mirar a Japón es mirar hacia la ventana del futuro que nos espera. Todo coolhunter que se precie tiende puentes hacia la actualidad japonesa para conocer de primera mano las tendencias en moda, tecnología, arte,…. Con este objetivo me dirigí a ver el trabajo de Erina Matsui en la Fundació Miró, enmarcada en el ciclo de exposiciones “¡Kawaii!, Japón ahora”. La obra de esta joven artista (1984) impacta al primer momento. Sus autorretratos, realizados en primer plano, muestran a una chica con un gesto atormentado que llega a angustiar, que solo se endulza por la aparición de criaturillas y elementos infantiloides a su alrededor. Seres imaginarios que hacen de la obra de Erina Matsui el reflejo de la profunda nostalgia de la infancia que invade a la sociedad japonesa actual. Una nostalgia que, en realidad, encubre el malestar de la juventud que se resiste a entrar en el mundo adulto y se aferra cuanto le es posible al mundo infantil.
El término Kawaii es una palabra de moda entre los jóvenes japoneses, que más allá de significar guapo o mono, define toda una forma de ser y pensar basada en un cierto estrafalario nihilismo y una exaltación de la infancia. Minifaldas plisadas, lolitas en el barrio de Harajuku, adoración exacerbada por todo lo relacionado con Hello Kitty y los personajes manga, construyen un mundo onírico y delicado en el que los jóvenes japones es se refugian y recrean su propia identidad. Este fenómeno que ha invadido multitud esferas de la sociedad japonesa es estudiado por sociólogos, periodistas y filósofos, considerado como la negación del presente social a favor de un retorno a la infancia, el reflejo, en definitiva, del descontento de la sociedad japonesa.
Pero el sentimiento de volver hacia la infancia no es exclusivo de los jóvenes. El fenómeno otaku, nombre con el que se conoce a los aficionados a la cultura manga, tienen origen en la sociedad japonesa resultante de la Segunda Guerra Mundial. Tras la contienda, Japón quedó traumatizado y empieza a negar su pasado perdiendo gran parte de su identidad y abrazando ciertos aspectos de la cultura popular estadounidense, como los dibujos animados. La fascinación, de niños y adultos, por los dibujos animados y los objetos como llaveros o colgantes, conocidos como fanshi guzzu -del inglés fanzy goods-, pasan a formar parte de la vida cotidiana. Lo que sorprende del tema es que, a pesar del gran poder económico que ha proyectado al mundo la imagen de un país con tecnología punta, Japón vive desde hace unos años el pinchazo de la burbuja económica: el paro y la precariedad laboral han pasado a ser corrientes en la vida cotidiana de los japoneses y se ha plasmado en las creaciones de los artistas.
En cuanto a la transformación de la sociedad japonesa también hay que añadir la metaformosis de la figura de la mujer. Tras ser el sustento de la cultura tradicional japonesa, en la actualidad, y como apunta la comisaria de la exposición, Hélène Kelmachter, las chicas pasan cada vez más tiempo en la calle, vestidas de forma ostentosa para ser vistas y fotografiadas por los ojos de los viandantes. Las shôjo, las adolescentes japonesas son el símbolo de una mutación de la sociedad. Se definen como mujeres-niña, en estado de suspensión entre la infancia y la edad adulta. Entre colegiala y femme fatale, la gyaru –del inglés girl (chica), a la japonesa – es realmente la nueva fuerza social y cultural en Japón. La escena del arte contemporáneo confirma esta tendencia, a través de las artistas mujeres que crean una obra inventiva y sorprendente, fascinante y, a veces, molesta como la de Erina Matsui.
Por todo lo expuesto, Hélène Kelmachter argumenta toda esta vuelta deliberada a la inocencia de la infancia como la negación del presente social y la oportunidad para abrir la puerta a la imaginación y lo extraño.
La Fundación Joan Miró presenta, en el espai 13, un ciclo de cinco exposiciones de artistas japoneses contemporaneos.
Las obras de jóvenes artistas, de los cuales 4 son mujeres, son una invitación a un viaje sorprendente por el mundo de la creación japonesa más actual y un reflejo de la realidad que vive la juventud japonesa del país actualmente.
Erina Matsui ¿Kawaii? O la infancia del arte 23 de noviembre de 2007 – 13 de enero de 2008
Chiho Aoshima Terror y seducción 25 de enero – 24 de marzo de 2008
Tomoko Sawada Identidades 4 de abril – 18 de mayo de 2008
Kohei Nawa La poesía de lo extraño 30 de mayo – 20 de julio de 2008 Comisaria de la exposición: Hélène Kelmachter
Fecha: hasta el 10 de julio de 2008 Lugar : Fundación Joan Miró, Espai 13. Dirección : Av. Miramar, 1, BARCELONA Entrada : 4€ Teléfono : 93 443 94 70 E-mail : fjmiro@bcn.fjmiro.es
La Galería Hartmann de Barcelona acoge un recorrido por la historia de los pantalones vaqueros en la exposición Truth and Light. Usando tecnología punta, a través de luz láser, se puede emular el paso de tiempo en los pantalones, creando "obras de arte", como las llama Enrique Silla, el director de la compañía catalano-valenciana Jeanología y organizador de la exposición.
En la muestra se pueden ver prendas auténticas desde los años 50 de diferentes partes del mundo y la manera en la que se trata de imitar el paso del tiempo. "Los pantalones tienen un alma, algo que se desgasta con el uso, que es distinto en cada persona", afirma Silla. El trabajo de Jeanología y sus artistas, según el organizador del evento, es encontrar ese "alma".
Jeanología exporta su tecnología a 43 países y a una impresionante gama de marcas de vaqueros que incluyen las mas comercialmente reconocidas. El "envejecimiento" de las prendas con láser es innovador en el mercado por el tiempo que se logra cortar de los procesos anteriores de producción.
'Truth & Light' 16 y 17 de enero de 9 a 20 horas Galería Hartmann C/Sta. Teresa n° 8 Bajos. t. 934159556
Petra Mrzyk y Jean-François Moriceau presentan una instalación en el Espai Montcada de CaixaForum
(Petra Mrzyk y Jean-François Moriceau Golden Eye Espai Montcada CaixaForum)
Además de su inconfundible estilo y personal grafismo, existe un claro nexo de unión entre todas las exposiciones de Petra Mrzyk (Nuremberg, 1973) y Jean-François Moriceau (Saint-Nazaire, 1974): las películas de James Bond. Todas sus muestras toman el título de alguna de ellas y todas se caracterizan por introducir al espectador en una vertiginosa narración en la que los acontecimientos se suceden frenéticamente, consiguiendo captar su atención a través de juegos visuales y sugerentes imágenes.
En esta misma línea se sitúa la instalación que podrá visitarse en el Espai Montcada de CaixaForum Barcelona hasta el 24 de marzo de 2008 y que, bajo el título Golden Eyes, se presenta como la segunda entrega del ciclo expositivo "Euforia. Casos de optimismo extremo", comisariado por David Armengol.
Golden Eyes consiste en un cúmulo de imágenes enmarcadas en círculos que se suceden en capas superpuestas remitiéndonos, por un lado, a las ventanas de navegación en Internet y, por otra, a las secuencias encadenadas propias de las películas de 007. Influido por el cómic, los medios de comunicación, los videojuegos o la obra de artistas como Tony Cragg y William Wegman; este dúo artístico ha realizado sobre las paredes del Espai Montcada una suerte de storyboard en el que nos narra una historia cargada de ambigüedades, improvisación y sorpresas, dando lugar a un universo creativo que se nutre del surrealismo, el arte pop y el simbolismo.
Barcelona, 21/01/08 FUNDACIÓN LA CAIXA. ESPAI MONTCADA Avda. Marqués de Comillas, 6-8 Barcelona (España)
DE LA TELE. SANTIAGO ITURRALDE LLEVA IMAGENES DE LA PANTALLA A LA TELA. La exposición que el miércoles se inaugura en el Centro Cultural Recoleta, Desplazamientos y fusiones, muestra la mixtura, el juego incesante que ocurre entre la pintura y la fotografía. Se trata de fotógrafos que hicieron cuadros y pintores que tomaron la fotografía como base de sus obras. "En los últimos tiempos, la fotografía, gracias a la ayuda tecnológica, ganó tantas opciones estéticas que hicieron que de a poco se filtrara hacia lo pictórico", cuenta Santiago Iturralde, que en su caso tomó fotogramas de la pantalla (chica y grande) para pintar. Así logró que la rubia Kelly de Beverly Hills 90210 (una famosa serie de los 90) quedara atrapada en la tela para siempre, y también pintó a Marilyn e imágenes de "La Rosa Púrpura del Cairo", de Woody Allen.
Más cerca de los reporteros gráficos, Diego Haboba entiende la fotografía como un documento sobre el cual pintar. "Pinté fotos de toda mi familia, soy casi un cronista. Necesito las fotos para ver la realidad. Son documentos sobre los que realizar mi obra." Así, su abuela y su padre son en su pintura lo que antes fue una foto de época, mientras la fiesta celebrada por una amiga está reproducida, lejos de la foto digital, en pequeños cuadros representativos que forman una colección completa.
Del otro lado del arte se encuentran Melina Berkenwald y Arturo Aguiar. Ambos fotógrafos, juegan con lo registrado y lo van convirtiendo en pintura. Melina Berkenwald no sólo imprime sus imágenes en tela sino que luego las borda con hilos que les dan una textura que nunca tendrían. "Lo que yo veo y lo que busco que el otro vea son elementos que pasan desapercibidos en la foto", explica. Mientras tanto, Aguiar va hacia el extremo. En habitaciones cerradas y totalmente a oscuras abre el obturador de su cámara (lo que sería llevar al máximo lo que es posible ver) y "pinta" con una linterna o luces de colores lo que él quiere develar de la escena previamente creada. "El resultado son casi obras del Barroco", dice Ana Martínez Quijano, la curadora de esta exposición. De la muestra también forman parte las casi sombras japonesas del fotógrafo Martín Bonadeo, hechas a partir de tomas de altísima sobreexposición. Y están aquí las fotos del socialismo de todas las épocas puestas en pincel por Magdalena Jitrik. Se exhiben también los fabulosos retratos de los críticos de arte argentinos de Lorena Ventimiglia, elegida recientemente por la realeza española para poner en tela sus rostros. Aquí, Ventimiglia toma una serie de fotos como base para trazar los rostros de los críticos en situaciones importantes para cada uno de ellos.
En dos formas del arte que dialogan desde hace tiempo, los artistas buscan, dice la curadora, "la cara oculta de las cosas". Lo paradójico es que, para hallarla, el camino muchas veces es volver misteriosas imágenes que, de tan conocidas, ya parecen parte del paisaje.
El Indio Solari actuará en Jesús María el 12 de abril
El ex cantante de Los Redonditos de Ricota, el Indio Solari, actuará en la ciudad cordobesa de Jesús María el próximo 12 de abril.
El espectáculo, en el que el artista presentará su segundo disco solista, ``Porco Rex´´, se realizará en el anfiteatro José Hernández, el mismo en el que se lleva a cabo el festival de doma y folclore. Los organizadores del show no descartan, en caso de que la demanda de entradas sea muy grande, agregar una segunda fecha. El predio, si se habilita el campo, tiene una capacidad aproximada para albergar a unas 50 mil personas.
Donde hay dolor, habrá canciones Acabo de perderlo todo Bebamos de las copas Más lindas que tenemos hoy No se que pudo haber pasado Y esto no es más que un himno De amarguras de amor... Te traicionaban tus amigas Y justo saltaban las tostadas Bebamos de las copas Más lindas que tenemos hoy Voy a correr como un conejo Es lo que hace cualquiera Eso es lo que haces vos Ya vi caer la estrella Tu deseo se cumplió Quedó la marca de tus labios En esa copa ya vacía Brindemos por los rayos De la luz que me alumbra hoy Tuve una enfermedad malvada Y esto no es más que un himno De amarguras de amor...
Una gran carpa de casi 2.500 metros cuadrados levantada en el Fórum de Barcelona albergará a partir del día 29 el espectáculo ecuestre 'Cavalia', en el que participan treinta caballos y 37 artistas de técnicas circenses que combinan la equitación con las artes escénicas.
El espectáculo, creado por Normand Latourelle, uno de los fundadores del Cirque du Soleil, ocupará una gran carpa de 2.445 metros cuadrados con dos torres de treinta metros de altura, similares a las de un edificio de diez pisos, y se estrenará en España en el recinto del Fórum de Barcelona.
'Cavalia' combina la tradición ecuestre con las artes escénicas y sintetiza la relación que han mantenido las personas y los caballos a lo largo de la historia. Treinta caballos y treinta y siete artistas de técnicas circenses (acróbatas, saltimbanquis, bailarines y jinetes) comparten escenario en 'Cavalia'.
Latourelle desplazará a Barcelona un total 64 caballos, de los que sólo unos treinta saldrán al escenario. Alrededor de la gran carpa central, se dispondrán otras a modo de cuadras en las que se instalarán a los animales.
Diseñada especialmente para 'Cavalia', la carpa se levantará el 17 de enero y tendrá en su interior un escenario de cincuenta metros de largo con capacidad para 2.000 espectadores, según han informado a Efe fuentes de la producción del espectáculo.
'Cavalia' permanecerá en la plataforma marina del Fórum en principio hasta el 2 de marzo, para después viajar a Madrid e instalarse en la capital española entre el 1 de abril y el 1 mayo, en fechas prorrogables según la acogida que se dispense al espectáculo. El espectáculo ecuestre, según sus promotores, ha seducido ya a un millón y medio de personas en Estados Unidos, Canadá y Europa desde su puesta en marcha en 2003.
Barcelona Photobloggers sale de nuevo del mundo online para presentar su segunda exposición colectiva bajo el título “De la red a la pared II” el 17 de enero a las 20.30 horas. Un total de 34 fotobloguers del área de Barcelona expondrán sus fotografías en la galería Fotonauta hasta el 8 de febrero.
La iniciativa ha seguido la filosofía participativa de internet, permitiendo a cada autor seleccionar las fotografías a exponer. Todo el trabajo de organización, coordinación e impresión de fotografías se ha realizado también a través de la red.
Las fotografías se pondrán a subasta los días que dure la exposición, teniendo todas un precio de salida de 20 € cada una.
El día 17 de Enero hasta el 23 de Febrero se podrá presenciar en la Galería ‘Cámara Oscura’ la exposición que la fotógrafa americana Elena Dorfman presentará con el nombre de “Fandomania“.
La serie de fotografías se basará en el denominado “costume play” o “juego de disfraces” en donde los retratados se encuentran vestidos y emulando a distintos personajes de ficción ya sea en manga, videojuegos, películas famosas o héroes.
Consumando aspectos tan irreales como fantasiosos, Dorfman con la ayuda de elementos y efectos especiales permitirá que el protagonista fotografiado realmente se sienta en un mundo de videojuegos. También denominados ‘frikies‘ estos fanáticos se reúnen generalmente en convenciones y eventos como el “Salón del Manga” en Barcelona.
Luego del gran éxito de la exposición “Still Lovers” en donde Dorfman fotografió a dueños de distintas muñecas sexuales de silicona de aspecto hiperrealista, este nuevo trabajo asegura convertirse en otro gran logro de la consagrada fotógrafa.
La inauguración será el día Jueves 17 de Enero a las 20:00 PM horas en la Cámara Oscura, Galería de Arte, situada en la calle Alameda 16, 1º B de la ciudad e Madrid.
Una exposición sobre Picasso y Velázquez, una muestra sobre el Románico y el Mediterráneo y otra sobre la civilización etrusca destacan en el inicio de la temporada artística barcelonesa de 2008.
En primavera, el Museo Picasso de Barcelona recibirá en sus salas algunas obras de Velázquez procedentes del Prado y de otros museos con motivo de la exposición 'Picasso-Velázquez: Las Meninas'.
Esta exposición desvelará la fascinación de Picasso por Velázquez, que tuvo su mayor concreción en la serie de 'Las Meninas' que realizó el pintor malagueño en 1957 y que se conserva en su mayoría en el museo barcelonés. A partir de principios de febrero, CaixaFórum acogerá una gran exposición sobre 'Los etruscos', un pueblo considerado todavía hoy enigmático por sus peculiaridades etnográficas, lingüísticas, religiosas, políticas y culturales.
Esta retrospectiva reunirá unos 250 objetos de diversos museos, casi todos ellos extranjeros, entre ellos el Museo Arqueológico Nacional de Florencia, el Louvre, el British Museum de Londres y los Museos Capitolinos (Roma), datados entre los siglos IX y III a.C. En el mismo mes se inaugurará en el MNAC una exposición sobre 'El Románico y el Mediterráneo', centrado en tres de sus centros de producción: Cataluña, Toulouse y Pisa.
La muestra reunirá en el MNAC un centenar de obras esenciales del siglo XII procedentes de museos de Francia, Italia, Reino Unido y Estados Unidos, así como de la catedral de Pisa, de los monumentos románicos de Toulouse y del pórtico de Sant Pere de Rodes. El mismo museo, entre junio y septiembre ofrecerá una visión de la vanguardia a partir de tres de sus máximos exponentes, Duchamp, Man Ray y Picabia. En un año en que China concitará la atención de todo el mundo por la celebración de los Juegos Olímpicos en Pekín, los museos barceloneses también ofrecerán su mirada sobre el arte contemporáneo chino. En febrero, la Fundación Miró exhibirá una muestra de la colección suiza Sigg de arte contemporáneo chino, que cuenta con más de 1.200 obras de 180 artistas, y que se pudo ver por primera vez en 2005 en Berna.
Caixaforum acogerá entre junio y septiembre una exposición de arte contemporáneo chino, comisariada por Gao Minglu, especialista en las últimas tendencias artísticas de su país, en correspondencia a la exposición de la colección de arte contemporáneo de La Caixa que se exhibirá de junio a agosto en el Museo de Arte de Pekín de la Ciudad Imperial. La tercera mirada china llegará al CCCB en noviembre con la muestra 'La China soñada, la China real', que situará los actuales procesos de construcción y destrucción que vive el gigante asiático en la continuidad de la historia y de la cultura de aquel país. Más de un centenar de pinturas y dibujos darán de febrero a mayo una visión retrospectiva en La Pedrera, sede de la Fundación Caixa Catalunya, del pintor de origen esloveno Zoran Music (1909-2005).
El MACBA abre la programación de 2008 a finales de enero con una exposición consagrada Asier Mendizábal, miembro de la más reciente generación de artistas vascos, que realiza esculturas e instalaciones que comparten un rasgo común: la búsqueda de signos y símbolos que permitan constituir identidades de grupos e individuos más allá de nociones de pertenencia geográfica o cultural.
Una muestra recoge las fotografías de la edad dorada del circo en Madrid
La Casa de la Imagen de Logroño acoge desde hoy y hasta el próximo 27 de enero la muestra 'Historias del circo Price y otros circos de Madrid', en la que se repasa la edad dorada de este arte en la capital española.
Este momento culminante hay que situarlo hacia finales del siglo XIX y, especialmente, durante la Primera Guerra Mundial y principios de los años veinte, en que España se convirtió en la capital del circo europeo, a donde acudían los más grandes artistas de la época, que se habían quedado sin ocupación por culpa del conflicto. La muestra, promovida por el Escenario de Culturas Contemporáneas, Actual 2008, fue inaugurada por el comisario de la misma, Raúl Eguizábal, quien acaba de publicar un libro sobre el asunto, ilustrado con una parte de las fotografías que se pueden ver en la exposición.
Cabezas parlantes, mujeres sin brazos, malabaristas, artistas chinos, bailarinas, forzudos o elefantes paseando ante lo que hoy es el nuevo Ayuntamiento de Madrid son parte de las 48 imágenes de esta muestra, que se ha optado por completar con una proyección de diapositivas.
La mayoría de las fotografías son anónimas y generalmente corresponden a posados de los artistas que estos enviaban a los empresarios cuando querían ser contratados. Solo excepcionalmente se utilizaban como material promocional al estar captadas en blanco y negro, ya que las empresas preferían los carteles pintados en color, mucho más atractivos para el público.
'Las fotografías forman parte del archivo del que fuera jefe de pista de Circo Price, Leonard Parish, que luego fueron a parar a César Fernández Ardavín y que ahora está en la Biblioteca nacional. Son alrededor de seis mil fotografías en total', afirmó Eguizábal. La sede permanente del Circo Price estuvo situada en la Plaza del Rey entre 1880 y 1970, año en que fue derribado para construir un banco, que después mudaría a la sede del actual Ministerio de Cultura. El circo fue promovido por el británico Thomas Price y con posterioridad fue propiedad de William Parish, Leonard Parish, Mariano Sánchez Rexach, Juan Carcellé, Arturo Castilla y Manuel Feijoó.
A lo largo de sus noventa años de historia pasaron por su escenario grandes figuras del circo como Los Briatore, los hermanos Moreno, los payasos Pompoff y Thedy, las trapecistas Miss Mara y Pinito del Oro, y el maestro Charlie Rivel. Después de 37 años de su derribo, el pasado invierno abrió la nueva sede estable del circo, ubicada ahora en la Ronda de Atocha. 'Aquella época dorada del circo en Madrid tiene poco que ver, de manera general, con lo que se hace ahora, en que los animales tienen un papel especialmente relevante', afirmó Eguizábal.
El comisario recordó que aquel circo derivaba de la Comedia del Arte y se basaba fundamentalmente en las personas y los números. 'Muchos de estos números desaparecieron con el paso tiempo, aunque ahora parece que hay un intento por recuperarlos, como es lo que sucede con las estatuas vivientes', afirmó.
21 de diciembre de 2007 Los cuadros "El retrato de Suzanne Bloch" (1904), del español Pablo Picasso, y "El labrador de café" (1939), del brasileño Cándido Portinari, han sido robados del Museo de Arte de Sao Paulo (MASP). La pinacoteca cuenta con la colección de arte más importante de América Latina.
El robo fue llevado a cabo por tres ladrones que sólo necesitaron unos minutos para forzar las puertas del museo y llegar hasta el segundo piso del edificio. Entraron en dos salas diferentes y se llevaron los cuadros aún en sus marcos, según las investigaciones de la policía. Ninguna de las dos obras ha sido evaluada pero fuentes del museo aseguran que son dos de las obras más valiosas de su colección. El cuadro de Picasso podría estar valorado en 100 millones de dólares.
El suceso deja en evidencia la falta de seguridad de los museos brasileños y la existencia de redes criminales dedicadas a apoderarse de costosas obras de arte por encargo. En febrero del año pasado cuatro hombres, también en una rápida acción pero a punta de pistola, robaron pinturas de Pablo Picasso, Salvador Dalí, Claude Monet y Henri Matisse que pertenecían al museo "Chácara do Céu" de Río de Janeiro. BQM
Roban un Picasso del Museo de Arte de Sao Paulo en un asalto
SAO PAULO (AFP) — Un óleo del español Pablo Picasso y otro del brasileño Cándido Portinari fueron robados el jueves en una rápida irrupción al Museo de Arte de Sao Paulo, el mayor de América Latina, dijeron la policía y el propio museo.
Tres o cuatro hombres se hicieron con 'Retrato de Suzanne Bloch' de Picasso y 'Labrador de café' de Portinari en un asalto que duró apenas tres minutos, poco antes del amanecer del jueves, informó la Policía Federal.
Los asaltantes forzaron la puerta principal con un gato hidráulico y rompieron un ventanal. Se dirigieron hasta el segundo piso, tomaron las obras y huyeron, dijo Marcos Gomes de Moura, el policía a cargo de la investigación.
Según el policía, tres hombres fueron filmados por la cámara de seguridad dentro del edificio pero las imágenes no son nítidas y otro más pudo haber participado de la operación desde afuera del edificio.
"Fue un trabajo de profesionales. Nada fue hecho en forma amateur", añadió Moura.
Las piezas robadas se encuentran entre las más cotizadas del acervo del museo pero, de momento, las autoridades de la institución dijeron no tener una estimación oficial de su valor.
En el mercado, el Picasso se cotizaría a unos 50 millones de dólares y el Portinari en 5 millones, estimó Jones Bergamin, coleccionista y dueño de una galería de arte en Rio de Janeiro.
Brasil ya ha sufrido robos de valiosas piezas de arte. En febrero de 2006, un grupo de ladrones armados con pistolas y una granada rindieron a los vigilantes y a ocho turistas del museo 'Chacara do ceu' de Rio de Janeiro y se llevaron obras de Salvador Dalí, Henri Matisse, Pablo Picasso y Claude Monet. El monto de ese robo fue estimado en unos 50 millones de dólares.
El jueves las cámaras de vigilancia del Museo de Arte de Sao Paulo filmaron a tres hombres llevándose los cuadros entre las 05H09 y las 05H12 (07H09-07H12 GMT).
Los tres celadores se encontraban en el subsuelo durante la incursión de los asaltantes y fueron llevados a declarar a la Policía. Treinta funcionarios del MASP serán interrogados, según la Policía.
Los cuadros estaban "en salas separadas y distantes lo que, por lo tanto, significa que eran los blancos específicos de la acción", dijo en una nota Fernando Pinho, superintendente del museo.
A pedido de la Policía, el museo, uno de los sitios más visitados de Sao Paulo, no abrió sus puertas. "Cerrado por problemas técnicos", decía un cartel colocado en la puerta principal sobre la avenida Paulista, la más importante de la ciudad.
La Policía Federal brasileña trata de determinar si el robo está vinculado a un intento denunciado en octubre, cuando dos hombres vestidos como guardias de seguridad entraron en el segundo piso pero huyeron sin llevarse nada.
El 'Retrato de Suzanne Bloch' de Picaso es una representación de una cantante de ópera belga amiga del pintor español. La obra es del año 1904 y su tamaño es de 65 por 54 centímetros; se la considera como una de las últimas del llamado 'período azul' del artista.
El 'Labrador de café' de Portinari, el más influyente pintor de Brasil, fue pintado en 1939, mide 100 por 81 cm y muestra a un trabajador de una plantación.
El MASP dijo que este robo fue el peor en sus 60 años de existencia e instó a la Policía Internacional y al ministerio de Asuntos de Exteriores de Brasil a que colaboren en las investigaciones.
El retrato de Suzanne Bloch (1904), de Picasso y El labrador de café (1939), del brasileño Cándido Portinari, fueron robados ayer del Museo de Arte de Sao Paulo (MASP), que cuenta con la colección de arte más importante de América Latina.
El robo fue perpetrado por tres ladrones que apenas necesitaron tres minutos para violentar tres puertas del MASP, llegar hasta el segundo piso del edificio, entrar en dos salas diferentes y abandonar el museo con las dos pinturas aún en sus marcos. / EFE
En la cuna del Renacimiento el arte se respira en cada esquina. En medio de su tradición, busca insertarse en el arte contemporáneo, con una importante Bienal.
Pablo Fiallos. Desde Florencia
Cuando el florentino reflexiona sobre su ciudad se le plantea una dicotomía. Unos decantan por el orgullo de ser capital del arte de Occidente. Para otros, no está bien vivir de las joyas de la abuela, y más bien reclaman un reconocimiento internacional para que esta metrópoli europea sea identificada como una ciudad moderna y abierta a las nuevas tendencias.
Lo que esta fuera de discusión es que en Florencia se respira un aire artístico y cultural infinito. Cada calle es como el ala de una inmensa galería abierta.
En su centro se pueden contemplar plazas llenas de estatuas y monumentos que dan fe del pensamiento artístico cultural humanista, que data del siglo XIV.
Diferente de Roma, cuyas plazas y monumentos son inmensas representaciones del arte sobrecargado del barroco, en Florencia se da prioridad al trazo sencillo. Las columnas son sobrias y lisas y no despiertan la sensación de movimiento de las fachadas romanas.
Florencia es la cuna del Renacimiento, y allí se ha dado mayor importancia a la obra del artista a partir de su pensamiento y su propuesta: el arte gira alrededor de la figura humana.
Junto a esas plazas, fuentes y monumentos, Florencia tiene una oferta de museos y galerías importantísima, con colecciones ricas en artistas de la talla de Leonardo da Vinci, Sandro Botticelli, Rafael y, por supuesto, Miguel Ángel.
Uno de los museos más importantes es la galería de los Ufizzi. Allí se encuentran obras maravillosas como La Nascita di Venere o La Primavera, de Sandro Botticelli; L’Annunciazione y L’Adorazione dei Magi, de Leonardo da Vinci; o La Sacra Famiglia, de Miguel Ángel.
Otros museos importantes son El Museo dell’Accademia, que alberga una de las colecciones clave de pintura y escultura existentes en Italia; la Casa di Dante y el Museo Archeologico.
Los Palacios de Florencia tambien reflejan la historia de una época en la que las familias de los comerciantes, sobre todo los Medici, fueron grandes patrocinadoras del arte renacentista. Brillan el Palazzo Vecchio, el Palazzo Pucci y el Palazzo Medici Riccardi.
Las iglesias también llaman la atención. Aunque sus fachadas no sean cargadas de detalles y en sus paredes exteriores lucen solo los bloques de piedra lisa, en su interior la obra de los artistas llama la atención. Cristos, cuadros y objetos religiosos muestran un arte inagotable al servicio de la Iglesia, no desde el punto de vista oscurantista del medioevo, sino desde la concepción del hombre como centro de la religión.
Jesucristo es una de las imágenes mas representadas, así como los grandes mitos históricos y la Virgen. En los cuadros resalta el uso de la profundidad de campo y la perspectiva, máximo aporte de la plástica renacentista.
Florencia continúa siendo una de las capitales culturales más atractivas para el turismo, y los florentinos lo han sabido aprovechar. Ahora, en las ofrendas ya no se prenden con velitas, sino con luces eléctricas, que se encienden tras depositar una moneda. Así se iluminan también las naves de las iglesias y hay máquinas interactivas con explicaciones históricas.
La figura del David de Miguel Ángel es todo un ícnono de la ciudad: está impresa en bolsos, lápices, calendarios y tazas de té.
Pekín. (EFE).- Las autoridades chinas de Cultura han anunciado que estudia acciones legales contra el Museo Etnográfico de Hamburgo (Alemania) tras el escándalo por una exposición de los famosos Guerreros de Terracota de Xian que ha resultado ser falsa, según informó hoy la prensa estatal china.
El portavoz del Buró de Patrimonio Cultural de Shaanxi (provincia en la que se encuentra el Ejército de Terracota), Chen Xianqi, aseguró que el suceso "es un grave fraude con implicaciones sobre los derechos de propiedad intelectual", y rechazó cualquier responsabilidad de las autoridades chinas en el escándalo. Chen aseguró que el Museo del Ejército de Terracota no ha enviado ninguna de sus preciadas estatuas de guerreros a Alemania en los últimos meses (sí ha mandado estatuas genuinas, en cambio, al Reino Unido, donde varias de ellas se exponen en el Museo Británico hasta abril de 2008).
La exposición de Hamburgo, bajo el título "Poder en la Muerte", se inauguró el pasado 25 de noviembre y fue organizada por una empresa, el Centro de Arte y Cultura de China (CCAC), que aseguraba traer las estatuas en nombre del Museo de Xian e incluso presentó certificados de autenticidad. La exposición, que se iba a prolongar hasta septiembre de 2008, fue clausurada ayer, jueves, día en el que el museo hamburgués cerró sus puertas y colocó en la entrada un cartel pidiendo disculpas por haber ofrecido "datos falsos". Efe se puso en contacto con responsables del CCAC en China, quienes reconocieron que a veces envían copias a exposiciones al extranjero en lugar de originales, pero que cuando hacen esto, se lo comunican expresamente a las autoridades de los museos de destino. En Alemania, una portavoz del CCAC, Yolna Grimm, aseguró que la empresa dijo claramente al museo que las esculturas de arcilla no eran originales, pero sí "auténticas" (argumentando que por "auténticas" quería decir que eran comparables a las verdaderas). Las autoridades chinas se lamentaron hoy de que la exposición, de la que afirmaron no haber tenido noticia hasta ahora, se hizo "sin consultar al Buró".
Regulaciones estrictas
El portavoz Chen afirmó que China tiene regulaciones muy estrictas a la hora de llevar sus preciados guerreros de terracota a exposiciones en el extranjero, y éstas deben ser aprobadas por el Ministerio de Cultura del Consejo de Estado. En Alemania, por ejemplo, esculturas auténticas de Xian pasaron por Leipzig y Bonn el pasado año, con gran éxito de público en ambos casos, según el portavoz. Las exposiciones verdaderas de guerreros de Xian tampoco han tenido buena fortuna en los últimos años: la que se celebró en 2004 en Barcelona (en el marco del Forum Universal de las Culturas) tuvo que cerrarse al público durante un tiempo porque el recinto donde se encontraba presentaba goteras. Accidentado ha sido también el paso de los guerreros de ultratumba por Londres, ya que las estatuas fueron usadas por un ecologista para protestar por el cambio climático y la contaminación en China (irrumpió en la zona de la muestra y colocó mascarillas a varias de las esculturas).
El Museo Etnográfico de Hamburgo, que asegura haber sido víctima de un engaño, también considera iniciar acciones legales, y prometió devolver el dinero a los más de 10.000 visitantes que los falsos guerreros de terracota habían tenido en apenas tres semanas. La construcción del Ejército de Terracota fue ordenada por el emperador Qin Shihuang, primer monarca de China que unió los diversos reinos de la región tras siglos de guerra y que gobernó ese imperio entre los años 221 y 210 AC. Qin siguió la tradición de monarcas anteriores y ordenó crear en arcilla un ejército de soldados, músicos, concubinas, oficiales y escribas para que lo acompañara en la vida ultraterrena (aunque en siglos anteriores a su reinado, la costumbre era enterrar en vida a este tipo de personajes próximos a la corte). Una pequeña parte de este ejército, formada por 6.000 soldados, caballos y oficiales, fue encontrada por casualidad en 1974 cerca de la ciudad de Xian y es visitada cada año por millones de turistas. El resto del ejército y el emperador siguen enterrados, a la espera de que los arqueólogos chinos puedan alcanzar las tecnologías necesarias para garantizar la perfecta conservación de esas reliquias.
El legendario pionero del rock argentino fue aclamado anoche por unas 15.000 personas en la plaza Independencia. Dedicado a Cristina.
“Quiero sacarme una foto con el público para que mañana salga en LA GACETA. Que los porteños vean que las cosas no pasan solamente en Buenos Aires”, propuso anoche León Gieco, aclamado por una multitud de unas 15.000 personas en el recital que ofreció en la plaza Independencia.
El legendario pionero del rock argentino dedicó su concierto a la flamante presidenta Cristina Kirchner porque, según afirmó Gieco, fue desde muy joven una activista de los derechos humanos.
“Hombres de hierro” fue el tema que cantó solo cuando abrió su recital. Poco antes de las 22, mientras se proyectaba en las pantallas gigantes un video del histórico recital BA Rock 74, Gieco salía al escenario desde dentro de la Casa de Gobierno. Solo con su guitarra, más tarde entonó “Memoria”. Cuando le dedicó el concierto a la presidenta dijo: “porque va va a seguir con la política actual de Derechos Humanos”. “Es muy importante para mí actuar justo en Tucumán, en el Día Internacional de los Derechos Humanos”, añadió.
La banda ingresó al escenario para tocar “Soy un pobre agujero”, mientras en las tres pantallas se proyectaban fotos de los años 70, en las que se mezclaban imágenes de rock y de política. En una entrevista con LA GACETA, el cantautor dio detalles de su vida artística y de su compromiso social.
La Habana, 4 dic (AIN-RHC) Las cortinas del XXIX Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano se plegarán hoy con la presentación de "Redacted", el más reciente filme del norteamericano Brian de Palma, que constituye una denuncia a la guerra de Estados Unidos en Irak.
Ganadora del León de Plata a la Mejor Dirección en el pasado Festival de Venecia, la cinta está basada en hechos reales ocurridos en 2006: una niña iraquí de 14 años que fue violada en grupo y asesinada por soldados del ejército estadounidense.
Al decir de la crítica, Redacted regresa a de Palma al cine político que lo vio nacer y se inscribe en su estilo personal, de no hacer "películas políticamente correctas", para la industria y la academia de Estados Unidos, como él mismo ha declarado.
La inauguración, en el teatro Karl Marx, sorprenderá también con un concierto del cantautor argentino Fito Páez, muy popular en Cuba y quien trae al festival su segunda película: "¿De quién es el portaligas?".
Unos 500 filmes se proyectarán en 23 salas de la capital durante la gran fiesta del séptimo arte en la Isla, donde será recurrente la plástica con varias exposiciones alegóricas.
Esta edición rinde homenaje al aniversario 40 del Festival de Viña del Mar, el cual reunió a la vanguardia artística y revolucionaria de la época y ha sido inspirador del certamen habanero.
Cansado (“Nunca estuve tan solicitado, excepto por mi mujer”), pero conmovido y feliz, el columnista de Página/12 destaca la significación del premio “en tiempos tan antipoéticos”, aunque subraya que “mi confianza en la poesía es independiente de los premios”. El jurado presidido por Víctor García de la Concha afirmó que la obra de Gelman “enriquece las letras españolas”.
Por Silvina Friera
Orgullo y resistencia. Un acto de justicia poética para una voz indomable y compañera que “vuelve íntimo todo lo que toca”. Aunque esa voz suena emocionada y está cansado de tanto hablar, Juan Gelman atraviesa con un tono bajito y con mucha calma la distancia entre la ciudad de México, donde reside, y Buenos Aires, siempre con ese humor afilado, travieso e irónico. El teléfono no para de sonar, a veces lo atiende su asistente, Rosalía; otras, el propio poeta, “el pibe taquito”, como lo llamaban sus amigos de Villa Crespo. “Nunca estuve tan solicitado, excepto por mi mujer”, bromea el flamante ganador del Premio Cervantes, considerado el más importante en las letras hispanas y que concede el Ministerio de Cultura de España en reconocimiento al conjunto de la obra de un autor.
Cuando se le transmite que muchos recibieron la noticia como si hubiera ganado un familiar, como si fuera “nuestro” padre, el poeta responde: “Quizá soy un padre espiritual”. Después de una ardua deliberación entre una treintena de candidatos, los miembros del jurado, presidido por el director de la Real Academia Española (RAE), Víctor García de la Concha, decidieron otorgar por mayoría a Gelman el “Nobel español” porque el conjunto de su obra “enriquece las letras españolas”, según declaró De la Concha. “Creo que es un reconocimiento a la poesía que rebasa lo personal, porque el año pasado se lo dieron a un gran poeta español, Antonio Gamoneda. Me conmueve este premio en tiempos tan antipoéticos y deshumanos; en este mundo donde las grandes editoriales desdeñan la poesía, no les importa, es una tarea difícil estar peleando subjetivamente contra todo esto que pasa”, dice el poeta a Página/12. “El reconocimiento a la poesía lo vivo como un reconocimiento a un viejísimo amor mío, así que estoy conmovido.”
Tanto García de la Concha como el ministro de Cultura, César Antonio Molina, e incluso el poeta Antonio Gamoneda, Premio Cervantes 2007, destacaron la dura historia personal de Gelman, que nunca le llevó a “abdicar de su compromiso prioritario con la poesía”, según señaló el director de la RAE. La directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, dijo que el premio, dotado de 90.450 euros, “supone el reconocimiento a la obra de uno de los grandes poetas hispanoamericanos del último medio siglo”. Caffarel agregó que desde las primeras obras a las últimas, el poeta y periodista “ha bebido en el mejor patrimonio de ambos lados del Atlántico: desde Juan de la Cruz a César Vallejo, pasando por la Generación del ‘27”. El autor de Violín y otros cuestiones, Cólera buey, Los poemas de Sidney West, Salarios del impío, Valer la pena, País que fue será y el más reciente Mundar es el cuarto argentino (los otros fueron Borges, Sabato y Bioy Casares) en recibir el Cervantes. A los 77 años, es uno de los poetas más premiados de su generación. Ha recibido, entre otros, el Premio Nacional de Poesía (Argentina), el de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, el Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, el Ramón López Velarde y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.
“Ayer leí en los diarios de acá que había una cantidad de candidatos de primera fila: Nicanor Parra, Mario Benedetti, Juan Goytisolo, Juan Marsé, José Emilio Pacheco, Blanca Varela. Y cuando vi la lista dije: “Juan, vos no, imposible”. Pero no fue así. Esta mañana me llamó el ministro de Cultura de España para comunicarme la decisión del jurado, y me acaban de llamar Kirchner y Cristina. Néstor me dijo que estaba orgulloso; Cristina, que se enteró cuando llegó a Paraguay, estaba contentísima.”
–¿Por qué creía que no iba a ganar?
–Y, porque todos son nombres de primera fila...
–¿No se considera en la primera fila?
–Yo en el cine siempre me siento atrás (risas).
–¿Qué dirían los muchachos de Villa Crespo al enterarse de que “el pibe Taquito” es premio Cervantes?
–Cuando era joven, les tuve que ocultar bastante tiempo que era poeta. En el barrio si no fumabas, eras maricón, y si escribías poesía, eras raro. Deben de estar contentos.
–¿Habló con su nieta, Macarena?
–Fue la primera que me llamó, salió de su trabajo para hablarme. Estaba apurada, pero me felicitó, estuvimos cambiando bromas. Me dijo: “Te lo merecés”, y le dije que mejor no hablemos de lo que cada uno se merece porque ahí perdemos todos...
Un joven poeta que había nacido en Buenos Aires en 1930 –entonces más conocido como ese “pibe taquito” en los picados que jugaba en Villa Crespo–, tercer hijo de una familia de inmigrantes ucranianos, que aprendió a leer a los tres años, se animó a enunciar en el poema Final lo que sería su principio existencial: “La poesía es una manera de vivir”. En marzo de 1956, Gelman publicaba su primer libro de poesía, Violín y otras cuestiones, prologado nada menos que por Raúl González Tuñón. Su maestro celebraba ese poemario en el que “palpita un lirismo rico y vivaz y un contenido social, pero social bien entendido, que no elude el lujo de la fantasía”. Entre otras virtudes, Tuñón subrayaba “la forma ágil, fresca, variada en tonos y matices”, de un poeta “nacional, porteño, muy nuestro”, que “recién comienza y ya está maduro”. El orgullo que transmite el prologuista se parece al de un padre que se encuentra con un hijo que le dio la poesía. Un hijo que lo sorprende con versos memorables (“Me vio el caballo de la calesita./ Me vio tan solo que se fue conmigo”), con lirismo y combatividad, imaginación y espesor vital, creatividad verbal y desacartonamiento. El año pasado, a cincuenta años de la publicación de Violín y otras cuestiones, se reeditó este libro fundamental para la historia de la poesía argentina. Gelman festejó, además, sus cincuenta años como periodista y fue declarado Embajador Cultural de Buenos Aires. “Guardo por Tuñón una admiración intocable”, señala Gelman. “Además de su gran poesía, una cosa muy impactante era su sencillez; él creía en el trabajo, no en la fama ni en ninguna de esas cosas, y creo que ésa fue la mejor lección que me dejó.”
El poeta argentino más querido y reconocido en el mundo entero ha hilvanado una obra que deshizo y rehízo los modos de poner en juego la lengua, que hurgó en el dolor de las peores pérdidas: su hijo Marcelo y su nuera Claudia, que se encontraba embarazada, fueron secuestrados y asesinados por la dictadura militar. Desde hace más de medio siglo –y con más de treinta títulos publicados–, ha conjugado realismo con intimismo, el compromiso social y político con la experimentación y exploración; avanza, renueva, genera un temblor, un placer único, como si él estuviera cara a cara susurrando sus versos a sus lectores. “La memoria es una cajita que revuelvo sin solución”, escribió Gelman en el poema Desaparecidos, incluido en País que fue será. “Hay tragedias personales sin solución. No crea que me gusta que estén juzgando y metiendo preso al asesino de mi hijo. Me parece importante la justicia, pero no es una reparación. ¿Quién le devuelve a uno un hijo?”, se pregunta Gelman. Cuando celebró sus cincuenta años como periodista, recordó que en otro local de la Utpba velaron los restos de Marcelo. “Cuando partió el cortejo, cayó una lluvia de pétalos de rosas de uno de los edificios. Y esos pétalos siguen cayendo sobre mi vida.”
“Atravesando varias décadas de la poesía argentina, Gelman ha sido para muchos de nosotros una voz indomable y compañera, nunca la de un master, la de un prócer, sino una voz cercana y viva donde hay lugar para cualquier tema que tensa el corazón humano, que sorprende a la mirada y trastrueca a las formas en su afán de decirlo”, advirtió la poeta Diana Bellesi en una columna publicada en Página/12. “Sólo eso parece importarle a Gelman, mientras se mueve en la cuna de una tradición de la lengua y también en su ruptura. Camina allí, en la extraña cornisa de la poesía, donde la herencia letrada y el habla liberta se encuentran de peculiar manera volviendo íntimo todo lo que toca, porque ésa es quizá la verdadera acción revolucionaria de la poesía.”
En esa columna, Bellessi afirmaba que Gelman va adonde es llamado, y no queda preso de su propia plusvalía, de lo que ya ha probado con éxito. “No hay quien enjaule a Juan Gelman, repele las etiquetas con el torrente vivo de la lírica, y por eso siempre es nuevo y sorprendente. Un maestro que no da clases, un protagonista de su época a quien en los ochenta escuché decir, con voz queda: ‘Tenemos que repensar lo que hemos hecho, y lo por venir’. Despojada, libre de todo gesto altisonante, su reflexión se me ofrecía de cara a la historia inmediata y sus luchas sociales, como esa práctica interna que debe ser, fundada en un compromiso ético, cuando se habla desde la pequeña voz del mundo que es la voz de la gente común y de la poesía.”
–¿Los premios le dan mayor confianza en la palabra, en la poesía?
–Mi confianza en la poesía es independiente de los premios, que son un estímulo y un reconocimiento, sin dudas, pero que no sirven para escribir el poema, que es puro trabajo. Supongo que no escribiré ni mejor ni peor ahora que antes porque me gané el Premio Cervantes. La poesía llega cuando ella quiere y no es que yo pueda invocarla o convocarla, porque nadie se sienta a escribir poemas porque quiere o porque se lo propone.
–Aunque hay zonas de mucho humor y ternura, como en Los poemas de Sidney West, se suele definir su poesía como política. ¿Cómo se lleva con esta etiqueta?
–Es lo que pasa con todas las etiquetas, ¿no? Etiquetan un producto y después hay que mirar para ver de qué se trata. Cuando se habla de mi poesía como política pienso que el error está en pensar que vivo conectado a la realidad las 24 horas del día. No todo lo que sucede en el mundo me despierta la necesidad de escribir un poema. Como ciudadano, tengo compromisos y responsabilidades que no tienen que estar necesariamente en la poesía. La ideología de alguien forma parte de su subjetividad, pero no es toda su subjetividad. No me afecta ni en un sentido ni en otro que digan que mi poesía es política. Lo que me importa es mi trabajo como poeta, no me preocupa lo que digan los demás, tienen todo el derecho a opinar. Pero francamente lo único que influye es la lectura de la poesía, y el trabajo de escribirla.
–¿Qué cambió en este trabajo de escribir desde Violín... a Mundar, su último libro? ¿Los temas siguen siendo los mismos?
–Lo que cambiaron fueron cincuenta y un años de vida; por supuesto que la subjetividad cambia y eso seguramente se traduce en la poesía. Octavio Paz lo dijo muy bien: “La biografía de un poeta está en su obra”, por eso no hay que creérsela. Para mí la poesía sigue siendo un goce con todos los asuntos que siempre me andan rondando: la infancia, el amor, la justicia social, la muerte. Mis obsesiones no son muchas, pero convivo muy bien con ellas y se han vuelto muy amigas mías.
–¿Escribe todos los días?
–No, la señora no te visita todos los días, tiene muchos pretendientes (risas).
Sus principales obras
- Violín y otras cuestiones (1956).
- El juego en que andamos (1959).
- Velorio del solo (1961).
- Gotán (1962, reeditado en 1996).
- Cólera Buey (1965, reeditado en 1994).
- Los poemas de Sidney West (1969, reeditado en 1995).
- Fábulas (1971).
- Relaciones (1973).
- Citas y Comentarios (1978).
- Carta Abierta, Si dulcemente y Bajo la lluvia ajena (1980).
- Hechos (1980).
- Hacia el Sur (1982).
- Eso y Dibaxu (1983, reeditado en 1994).
- Com/Posiciones (1986).
- Anunciaciones e Interrupciones I y II (1988).
- Carta a mi madre (1989).
- Salarios del impío (1992).
- La abierta oscuridad (1993).
- Incompletamente, Debí decir te amo (antología personal), Ni el flaco perdón de Dios/Hijos de desaparecidos, en coautoría con Mara La Madrid, y Prosa de prensa (1997).
Patti fue arrestado por secuestros, desapariciones y asesinatos cometidos durante la última dictadura, cuando era policía de la comisaría de Escobar. Tal como anticipó Página/12, fue detenido por el juez que investiga los crímenes que se cometieron en Campo de Mayo. Presentó un escrito y se negó a declarar. Los casos, las pruebas
Por Victoria Ginzberg
Llegó a los tribunales federales de San Martín una hora antes de la cita y pidió adelantar el trámite. La audiencia duró dos horas, lo que tardaron en leerle los cargos: los secuestros de Diego Muniz Barreto y Juan Fernández, el asesinato de Gastón Gonçalves, las desapariciones de Carlos Souto y Luis y Guillermo D’Amico y la detención de Osvaldo Arriosti. Por toda respuesta, se remitió al escrito que había llevado su abogado. Entonces, el juez Alberto Suares Araujo le informó al ex subcomisario Luis Abelardo Patti que quedaba detenido.
Patti llegó acompañado por sus hijos, su abogado, Silvio Ramón Duarte, y su suegra, la ex diputada Nélida Mansur. Ya con Patti preso, la mujer increpó a los miembros de la agrupación HIJOS (Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio). “¿Esto era lo que querían? ¿Están contentos?”. Y estaban. Pero también conmovidos. “Esto comenzó hace treinta años, cuando secuestraron a mi padre y lo enterraron como NN. No buscamos otro rédito que no sea juicio y castigo”, dijo luego Manuel Gonçalves, hijo de Gastón (ver aparte). “Sin hablar de felicidad o alegría decimos que tenemos esperanza de que las cosas se pongan en su lugar y que la Justicia actúe como corresponda”, señaló Estela Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo en una conferencia de prensa que hicieron los organismos de derechos humanos (ver página 5).
Después de la detención de Pa-tti, los HIJOS, que estaban en la puerta del juzgado, recibieron los insultos de las militantes del Paufe que habían ido temprano a acompañar a su líder con carteles que decía “Patti perseguido político”. Mientras sus seguidoras gritaban que por qué sólo se protegían los derechos humanos de los delincuentes, el ex subcomisario ya estaba en un auto bordó camino a la Alcaidía del palacio de tribunales. Allí le hicieron una revisación médica. Finalmente se dispuso que quedara alojado en el penal de Marcos Paz, con otros delincuentes como el cura Christian von Wernich y el ex director de investigaciones de la Policía Bonaerense Miguel Etchecolatz.
“Teniendo en cuenta la penalidad de los tipos penales, se dispuso la detención preventiva” del ex intendente de Escobar, se informó desde el juzgado. Suares Araujo ordenó el arresto del represor por considerar que era responsable de “las privaciones de libertad agravadas y la eventual aplicación de tormentos” de siete víctimas.
El ex diputado Muniz Barreto y Fernández, que era su secretario, fueron secuestrados en Escobar en febrero de 1977. Los llevaron a la comisaría de la zona, a la Unidad Regional Tigre y finalmente a Campo de Mayo. De allí salieron el 5 de marzo en un Fiat 128 adormecidos con alguna sustancia. Fueron arrojados con el auto a un arroyo cercano a Raíces Oeste, en Entre Ríos. Muniz Barreto murió pero Fernández sobrevivió y antes de irse al exilio dejó su testimonio ante un escribano público.
Patti está implicado en este caso desde el principio. La ex esposa de Muniz Barreto lo denunció en 1977. Así figura en una presentación hecha ante la nunciatura por la mujer. Un amigo de la familia declaró en la causa que el 17 de febrero se entrevistó con un hombre que dijo venir de parte de Muniz Barreto (era familiar de un preso de la comisaría de Escobar) que le entregó una nota de puño y letra del diputado que decía: “Movete rápido, estamos en Escobar. Nos detuvo el suboficial inspector Luis A. Patti”. Muniz Barreto mandó dos mensajes más de este tipo que llegaron a la familia y a su empresa.
Otra prueba que vincula al ex intendente de Escobar con el hecho es que según el informe del personal de la comisaría de Escobar, Patti fue promovido el 7 de marzo de 1977, un día después del asesinato de Muniz Barreto. “Como es sabido, en los usos y costumbres de la actuación policial, el personal es ascendido cuando a criterio de sus superiores ‘cumple con un objetivo destacado’. En aquella época, el secuestro y eliminación de ‘subversivos’ era constantemente premiado con medallas y ascensos”, señaló Pablo Llonto, abogado de la familia, cuando reclamó en octubre la citación a indagatoria y la detención de Patti. A ese pedido se sumó la secretaría de Derechos Humanos de la Nación.
Suares Araujo decidió convocar a Patti, pero no sólo por ese caso. El secuestro de Gastón Gonçalves es otro hecho en el que el represor está involucrado desde hace años.
Gonçalves fue secuestrado el 24 de marzo de 1976 en Zárate. Dos testigos narraron que estuvieron detenidos con él en un camión celular ubicado detrás de la comisaría de Escobar, donde Patti cumplía funciones de oficial subinspector. El 2 de abril de 1976 el cadáver de Gonçalves fue dejado en el paraje “El Cazador”, en la ruta 4. Lo habían fusilado y después incinerado. Veinte años más tarde, el cuerpo, que estaba enterrado en el cementerio de Escobar como NN, fue identificado por el Equipo Argentino de Antropología Forense. Unos meses antes de su secuestro, Gonçalves y su mujer habían discutido con Patti a raíz de la organización de un acto en Escobar. “Ya vas a ver lo que te va a pasar. Te voy a hacer matar”, lo amenazó el policía.
Ana Oberlin, abogada de HIJOS y de la los Gonçalves, había pedido la detención de Patti hace más de dos años, pero la causa pasó por diferentes jueces, hasta que a principios de este año llegó a Suares Araujo. Este magistrado investiga los crímenes que se cometieron en el centro clandestino que funcionó en Campo de Mayo y en jurisdicción del Comando de Institutos Militares desde que la causa se reabrió como consecuencia de la anulación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Del viejo expediente de los años ’80, el juez rescató otros cuatro hechos en los que había sido denunciado Patti. Se trata de las detenciones ilegales de Souto, los hermanos D’Amico y Arriosti. Estos secuestros se produjeron en marzo de 1977 en la zona de Garín. Arriosti sobrevivió a su cautiverio e identificó a Patti como uno de los hombres que lo capturó.
Estas no son las únicas causas abiertas contra el represor. Hace tiempo ya el juez federal de San Nicolás Carlos Villafuerte Ruzo debe resolver un pedido para reabrir la investigación por los asesinatos de Eduardo Pereira Rossi y Osvaldo Cambiasso. Y en La Plata también tiene cuentas pendientes.
Suares Araujo debe resolver en los próximos días si procesa al represor. La situación de Patti quedará luego en manos de la Cámara Federal de San Martín. “Esperemos que ese tribunal se ponga los pantalones largos y que no haga como he hecho en otras oportunidades”, dijo Llonto.
Hace sólo un mes, Patti fue candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires. Sacó el 2,48 por ciento de los votos. Dos años antes le había ido mejor: logró ser electo diputado nacional. Pero los integrantes de la Cámara impidieron su asunción. Después de escuchar a las víctimas, testigos y dar la posibilidad de que el acusado se defendiera, los legisladores resolvieron que Patti no tenía “idoneidad moral” para ejercer ese cargo. Los fueros, que hasta hace poco pretendía invocar, lo habrían salvado de la cárcel o, al menos, habrían complicado su llegada a la celda de Marcos Paz.
El escritor portugués evoca la “inmensa emoción” que le produjo la reciente visita al Parque de la Memoria, en Buenos Aires, y se muestra sorprendido por el interés despertado en Europa por su propio pasado. Hasta le descubrieron una novela perdida.
Por Juan Cruz * desde Madrid
A los 85 años, cumplidos el 16 de noviembre, a José Saramago le han descubierto otra vida. A él se le había olvidado, pero su mujer, Pilar del Río, la encontró en un montón de maletas que él había arrinconado, como un recuerdo cerrado, en su casa de Lisboa. Hasta ahora. El próximo viernes, en la Fundación César Manrique de Lanzarote, se podrá ver el contenido de esa vida desconocida del autor de El hombre duplicado. Ayer, en el Auditorio del Centro Cultural Conde Duque, en Madrid, recibió un homenaje al que el Premio Nobel asistió después de una convalecencia provocada por una gripe que incubó en Argentina y que estos días se le manifestó en Madrid. Ese homenaje se repetirá próximamente en Lisboa.
Volvió de Argentina la semana pasada. Lo que vio allí, en homenaje a los desaparecidos, le produjo “una inmensa emoción”. Más de un kilómetro de nombres y nombres de los desaparecidos, esculpidos en piedra. “No hay nada más. Sobriedad de la piedra. Ese color oscuro.” En ese parque lloró en silencio. “No vale la pena que lleves flores, simplemente mira. Cada una de esas piedras y cada nombre escrito en ellas es algo que se ha perdido para ser evocado. Junto al mar. Con una sobriedad intensa. Allí, donde está este Parque de la Memoria, fue descubierto el cuerpo de un chico de 14 años que había sido empalado. Ahora va a haber allí una escultura que va a representarlo; cuando sube la marea, la figura desaparece... Y luego vuelve, como una resurrección.”
Afectado aún por esa visión, Saramago afronta una semana en la que él mismo está asistiendo al reencuentro con quien fue. A los 85 años lo espera otro Saramago. “Y es curioso que ese hombre de mi juventud venga cuando cumplo 85 años”, explica. “Una edad a la que se llega con suerte... a veces las vidas largas significan soledad”, agrega. Pero en su caso, “con salud suficiente para estar haciendo cosas”, esa edad llega con una novela en camino (El viaje del elefante) y con una actividad que no cesa.
Esa vida desconocida sorprendió a Saramago “porque revela que en esos tiempos en que siempre pensé que no había hecho nada escribí como un verdadero loco”. La Fundación César Manrique muestra, bajo la dirección de Fernando Gómez Aguilera, “cantidad de papeles, cuentos, una novela no terminada... Han descubierto una vida mía que estaba soterrada y de la que yo no me acordaba”. La novela recuperada es Tierra del pecado; Saramago la dejó inconclusa, “y dejarla inacabada era una forma de autocrítica; pensé que no valía la pena y la dejé ahí, arrinconada. Fue una especie de acto de humildad. Yo pensaba: no puedo seguir escribiendo libros si yo mismo sé que no vale la pena hacerlos. Pero seguí escribiendo, vaya que sí seguí. Lo que ellos han encontrado es algo asombroso. No sé cuándo escribí todo eso; yo pensaba que después de Tierra del pecado me había detenido, y lo cierto es que continué y continué. Ahora se ve que el pasado que tengo no es el pasado que creí haber tenido”.
Eran textos de un chico de 19 años, que venía de una familia analfabeta. Saramago no les ve “tanta calidad”, pero sí la fuerza que ya en ese momento le hacía decir con toda tranquilidad “yo quiero ser un escritor”. Una convicción que acabó por convertirse en una especie de compromiso: “Estaba aquí para escribir, ésa era mi vocación. Lo tenía tan claro que escribía y ahí está esa novela incompleta”. No la leyó, no ha leído ninguno de esos papeles. “Me los enseñaron Pilar y Fernando, pero los dejo para verlos como los verá cualquiera, en la Fundación”, comenta. Pilar los encontró, dice ella, “en cajas que habían estado viajando por distintas mudanzas, desde su primer matrimonio. Cuando terminó su segundo matrimonio se quedaron en una buhardilla. Y en el tercero, que es nuestro caso, vinieron a Lanzarote, donde vivimos desde 1993. Pero eran cajas que jamás se habían revisado”.
–¿Y no tuvo curiosidad por saber qué había dentro?
–No.
–¿Por qué?
–Si yo no tuve curiosidad, ¿cómo voy a saber por qué no tenía curiosidad?
Saramago no espera encontrar allí “maravillas”. Son, dice, “divertimentos de un chico de 18 o 19 años, sin estudios académicos, sin universidad. Salvo las lecturas de las bibliotecas, yo no sabía nada más”. Pero había, desde entonces, dice él, “un hilo rojo” que se ha mantenido desde entonces en toda su obra. “Ese hilo rojo sería para mí un sentido de responsabilidad con respecto a la escritura. Escribiendo mejor o peor, yo sabía cuál era mi tarea. Sin ninguna reserva, era un escritor.” Escritor, ¿eso qué es? “Una manera de entender el mundo, una forma de asistir a un universo que entonces empezaba a manifestarse con una serie de cambios que requerían de mi coherencia de pensamiento y de acción. Y ahí he estado, uniendo esas convicciones con mi experiencia, aprendiendo con las equivocaciones.”