Auditorio de la Alianza Francesa.ENTRADA GRATUITA Una vez completa la capacidad de la sala no se admitirán más espectadores. Alianza Francesa de Buenos Aires, Av. Córdoba 946, 1º piso
FOTÓGRAFAS El lugar de la mujer en la fotografía documental y de prensa
27 de marzo : Primera de dos jornadas a realizarse sobre Mujeres Fotógrafas (la segunda será el 28 de mayo de 2008).
En coincidencia con el mes en que se celebra el Día de la Francofonía y Día de la Mujer en 2008 se detalla la realización de dos jornadas en torno a Mujeres Fotógrafas vinculadas al fotoperiodismo y la fotografía documental. Las actividades previstas incluyen una conferencia, proyecciones multimedia y la participación de destacadas fotógrafas argentinas en paneles abiertos al público.
PROGRAMA
En un primer tramo, a modo de conferencia ilustrada, me abocaré a la producción de mujeres fotógrafas que la historia de este medio reconoce como referenciales en el terreno foto periodística y documental a nivel mundial. No faltarán menciones a Margarth Bourke White, Berenice Abbot, Lissete Model, Dianne Arbus, Martine Frank, Mary Ellen Mark, Jane Evelyn Atwood, Alexandra Boulat, Lizzi Saddin entre otras. En un segundo tramo el enfoque se concentrará en fotógrafas argentinas en un recorrido que arranca con Grete Stern (que aunque nació en Alemania siempre dijo que se consideraba argentina) y confluye inevitablemente en Adriana Lestido cuyo trabajo mayor y más representativo de su última producción es “Amores difíciles”, realizado a fines de los años noventa, dejando planteado para la siguiente jornada: la joven generación que irrumpió en la última década.
Contaremos para este día con la proyección de “Amores difíciles” (20´) y la autora dialogará con el público con la coordinación de quien suscribe.
Una muestra a base de diversas piezas cubistas, del periodo 1917-1954, salidas de las manos del artista galo Fernand Léger se puede contemplar, hasta el 4 de mayo próximo, en la sede del Centro Cultural de Caixa Girona, la famosa y repleta de reminiscencias liberales y galdosianas sala de la 'Fontana de Oro' gerundense, de la calle Ciudadanos, con el título 'Fernand Léger. El cubista afable'.
Léger (1881-1955) fue considerado por la crítica como un clásico de las vanguardias y uno de los renovadores del cubismo. Supo crear un estilo propio, en cuya plasmación intervinieron tanto sus convicciones políticas como sus inquietudes artísticas. La muestra consta de una quincena de piezas, algunas de gran tamaño, que están datadas de 1917 a 1954. Hay de todo un poco: cerámicas policromadas, en número de seis; cinco tapices, dos relieves en bronce y una aguada.
Sirven de inspiración los más clásicos motivos del repertorio legeriano: el mundo del Circo, músicos, ciclistas, obreros, bodegones y otros elementos sencillos. La selección ha corrido a cargo de Antonio Niebla y proceden de diversas colecciones privadas de Nueva York a Suiza, pasando por Canadá, sin olvidar otras barcelonesas o gerundenses. El momento del despegue legeriano se sitúa en 1907, impresionado por la retrospectiva de Cézanne, en el Salón de Otoño parisino, que le dejaría honda huella. Decidió instalarse en el Montparnasse y se relacionó con literatos y artistas comoMarc Chagall, Robert y Sonia Delaunay, Laurens, Archipenko, o Apollinaire.
Al estallar la Gran Guerra, Léger fue movilizado, cayó herido y en sus largas horas de hospital meditó mucho y sedimentó un universo plástico: 'Composición mecánica', una tinta china de 1917, figura en la exposición gerundense. Sus estudios fundamentales eran Arquitectura, en Caen, por lo que no es de extrañar el fuerte influjo de Le Corbusier en su obra. Sus piezas adquirieron monumentalidad, como 'Mujer en un vaso', aquarela de 1925. Pronto hizo grandes murales y tapices, como Picasso y otros. Contó con un equipo de colaboradores y alumnos, no dudó en utilizar la piedra artificial, en sus esculturas.
La apuesta cultural de La Pedrera, una exposición que se podrá ver hasta el 18 de mayo, recoge 130 obras de un pintor que sorprende tanto por su trayectoria como por el desconocimiento de su obra: Zoran Music. Fallecido en 2005 y de origen esloveno, Music pasó un año de su vida en la prisión fracesa de Dachau -la Gestapo lo capturó por colaborar con grupos partisanos- que significó, a modo de catalizador, el punto de partida de su posterior obra.
Tras su paso por el infierno del campo de extermino nazi, el propio pintor aseguró que «mi contacto con la muerte había transformado mi experiencia de la vida». Durante su cautiverio en Dachau, el artista dibujó unos doscientos dibujos hechos a lápiz, tinta o incluso a tiza, mostrando lo que ahí veía: cadáveres amontonados y rostros grises, atormentados y calavéricos.
La Pedrera ofrece una exposición incapaz de dejar indiferente al observador, pese a que la obra de Music está invadida por el silencio, producto de una mezcla entre respeto a la vida y el «schock» de su experiencia con el exterminio.
Su cruda visión de la muerte contrasta con la temática que retomó una vez salió de Dachau para instalarse en Venecia: paisajes, mujeres, caballos, retratos, motivos dálmatas... Pero el pintor , 25 años después de salir del averno nazi, retomó tras un periodo de bloqueo las imágenes vividas en el campo de exterminio.
«Es un acierto dar a conocer a un pintor que no está en las grandes oleadas comerciales. Es muy valiente apostar por un artista no conocido: la obra de Music en conjunto dice mucho. Su composición es exquisita a la vez que es muy rústico», comenta Cristina de Vreeze, historiadora de arte y museóloga.
Románico en el MNAC
«El románico y el mediterráneo: Cataluña, Toulouse y Pisa» es el título de la muestra sobre arte románico más importante que se expone en Cataluña en los últimos cincuenta añós. Desde el 29 de febrero hasta el 18 de mayo, el MNAC acoge un centenar de obras maestras de arte románico provenientes de colecciones privadas y museos de Estados Unidos, Francia, Italia e Inglaterra, la mayoría nunca vistas anteriormente en Cataluña.
La muestra, que aúna obras pertenecientes al período que va desde 1120 hasta 1180, cuenta con la Cruz del Santo Sepulcro de Pisa y con la estatua columna con rey nimbado de Saint-Denis como piezas más destacadas de la exposición.
El comisario de la misma, Manuel Castiñeiras, afirmó que la muestra del MNAC tiene como objetivo dar una visión renovada del arte románico. En esta línea, el museo ofrece una llamativa novedad: la recreación de la «portalada» de Ripoll en tres dimensiones.
El museo ha habilitado una sala en la cual se puede visualizar, mediante unas gafas especiales y gracias a la instalación de dos pantallas gigantes, la reconstrucción virtual realizada por la Universitat Politécnica de Catalunya. Formada por 180 millones de triángulos y consiguiendo un gran realismo, la recreación permite, a través de un sencillo panel de control, acercarse a la «portalada», admirarla desde distintos angulos e incluso se puede escoger la hora y el mes del año para ver los diferentes matices de luz.
La exposición, que cuenta con una brillante puesta en escena -es de recibo hacer una mención especial a la iluminación-, ofrece distintos espacios temáticos dedicados a altares, pinturas murales, espacios eclesiásticos, ejemplares de manuscritos perfectamente conservados o impresionantes crucifijos de entre los cuales destaca una enorme cruz dorada.
Dos estudiantes de historia del arte de 60 y 53 años, que acudieron a ver la exposición en el MNAC, aseguraron que es «extraordinaria, fantástica» y que la calidad de las obras, junto con la magistral puesta en escena, provoca que los asistentes se queden con la boca abierta. «¡Uhau!» atinan a expresar los que contemplan este centenar de obras.
Jean Michel Jarre actuará en Madrid, Barcelona y Valladolid el próximo abril
Considerado uno de los padres de la música electrónica, Jean Michel Jarre ha incluido España en su nueva agenda de conciertos, con citas en Barcelona, Madrid y Valladolid en las que mostrará en directo la nueva versión de su éxito discográfico 'Oxygéne', con motivo de su 30 aniversario.
El músico francés ha revisado este mítico disco aplicándole la última tecnología disponible, y volviéndolo a grabar a modo de actuación en directo en su propia casa.
Su primera parada española será el 21 de abril en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, para estar el 22 en el Auditorio del Campo de las Naciones de Madrid, y concluir su visita un día después en el Miguel Delibes de Valladolid.
Las actuaciones del músico francés están inscritas en una gira que comenzó el pasado 12 de diciembre en París, y que recorrerá pequeñas salas de Londres, Berlín, Italia y Estados Unidos presentando a su público la nueva versión discográfica que ha titulado 'Oxygéne: Live in your living room'.
Con un pabellón propio, el arte latinoamericano será a partir de este martes uno de los protagonistas de la III Feria Internacional de Arte Moderno Contemporáneo Art Madrid, que se celebrará en la capital de España hasta el próximo domingo. Art Madrid, que aspira a convertirse en referente del arte iberoamericano, acoge este año seis galerías de Latinoamérica y dedica un expositor en exclusiva a las obras de autores de la región, bautizado como Pabellón Latinoamericano.
El arte latinoamericano será promocionado en ese pabellón por galerías de Canadá, Argentina, Corea del Sur, España y Estados Unidos, además de los expositores propios de cinco salas de arte de la región. Ángel Guido Art Project y Arte Privado, de Argentina; El Museo, de Colombia; Servando y Galiano, de Cuba, y Toulouse, de Brasil, son las galerías latinoamericanas presentes en una edición con una destacada presencial internacional: 21 salas de arte de las 80 que acuden a la muestra.
Beaux Arts y Preciado Fine Art, de la ciudad estadounidense de Miami, integran la lista de galerías internacionales, en la que también figuran las portuguesas António Prates, Art Lounge, Cordeiros, Perve y Sao Mamede. En esta edición, Art Madrid amplía su espacio en más del veinte por ciento respecto a 2007, lo que se traduce en 4.500 metros cuadrados de exposición en los que se podrán adquirir obras de artistas como el estadounidense Andy Warhol y los españoles Miquel Barceló o Joan Miró.
Los organizadores de Art Madrid esperan que la feria sea visitada este año por más de 30.000 personas y tener un volumen de ventas superior a los 25 millones de euros (algo más de 36 millones de dólares). En 2007 esta muestra, que coincidirá temporalmente con la más popular ARCO, la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid, recibió unos 23.000 visitantes y generó más de 20 millones de euros (casi 30 millones de dólares) en venta de arte.
A los museos del Prado, Reina Sofía y Thyssen se sumará desde el miércoles en la 'milla de oro' del arte el hito del CaixaForum- Madrid, un espacio de divulgación cultural que se 'conectará' desde el solar que ocupaba la antigua Central Eléctrica del Mediodía.
La Caixa adquirió, en ruinas, el edificio a la Fundación ONCE en 2001, justo el mismo año en el que los arquitectos suizos que han rehabilitado la central, construida en 1899, lograron el premio Pritzker, considerado el 'nobel' de esa disciplina.
Pero no fue hasta 2004 cuando Jazques Herzog y Pierre De Meuron, conocidos como Herzog&Meuron, pusieron los cimientos del proyecto, presidido por la idea de que se debía conservar la geometría original y que había que sacar de los casi 2.000 metros cuadrados de superficie que ocupaba la eléctrica un volumen que ronda los 10.000 metros cuadrados. Cuando los Reyes inauguren el miércoles por la tarde la nueva superficie, se encontrarán un edificio que parece que levita porque para obtener la nueva volumetría se ha levantado la antigua fábrica sobre inmensos pilares.
Eso ha permitido excavar plantas subterráneas y crear dos nuevas en la parte superior, dentro de la carcasa metálica de color óxido que los arquitectos han añadido a la estructura de la antigua central. La fábrica, que obtenía la electricidad a partir de la combustión de carbón para abastecer a todo el sector sur del casco antiguo de Madrid, fue sometida a una reestructuración completa pero ha conservado la fachada, uno de los escasos ejemplos de arquitectura industrial que perviven en Madrid.
Gobernador, Alameda, Cenicero y Almadén son las calles que delimitaban originalmente la manzana pero ahora su patio también está abierto al Paseo del Prado número 36, su acceso principal. CaixaForum-Madrid, que incorpora la oferta cultural que hasta ahora tenía en la calle Serrano, 60, está concebido para todo tipo de público, con una amplia oferta cultural, social y educativa, que incluye exposiciones, talleres, conferencias, cursos y conciertos. Enmarcada en el proyecto de reordenación del eje Recoletos-Prado, cuenta con 2.500 metros cuadrados destinados a salas de exposiciones, un auditorio con 322 plazas, una mediateca, un almacén de obras de arte y talleres de conservación y restauración, restaurante, tienda y garaje, entre otras dependencias. Para su estreno se ha organizado una exposición con obras de la Colección de Arte Contemporáneo de la Fundación la Caixa, una de las más importantes de Europa en su género.
Entre ellas, los visitantes podrán ver piezas de Cornelia Parker, Carlos Amorales, Victoria Civera, Simeón Saiz Ruiz, Marlene Dumas, Wilhelm Sasnal y Johannes Kahrs.
Si contemplar esas obras, recorrer el edificio o participar del amplio programa cultural y social que se ha organizado no fuera bastante, el nuevo espacio está rematado con el primer jardín vertical de España, 460 metros cuadrados tapizados por 18.000 plantas de 250 especies diferentes. Su creador, el botánico francés Patrick Blanc, ha transformado una de las medianeras en un 'muro vegetal' multicolor, que aisla del ruido, da frescor en verano y aisla del frío en invierno.
Minimal, en arte, no es sinónimo de simple, ni siquiera de sencillo. Ni paisajes, ni figuras, ni menos aún paisajes con figuras. Arte a la medida, quizá, del hombre más o menos contemporáneo. Arte impersonal (apersonal, mejor), sin emociones, desapasionado. Arte «sin empañarse de patética», como escribió Ortega y Gasset. Arte deshumanizado, como reacción a los excesos de la emotividad y del lirismo, donde el sujeto no existe.
Bajo estos parámetros y al cobijo de estas geometrías, la Fundación March acoge la exposición «MAXImin. Tendencias de máxima minimización en el arte contemporáneo», muestra organizada por la propia Fundación en colaboración con el Departamento de Arte de la empresa alemana Daimler AG (Stuttgart), possedora de una vasta colección de arte no figurativo del siglo XX, colección que nació en 1977 y reú-ne más de mil quinientas obras de unos cuatrocientos artistas pertenecientes a las corrientes y movimientos abstractos y constructivistas, conceptuales y minimalistas.
La muestra consta de más de cien piezas, firmadas por ochenta y dos artistas de cuatro continentes (África es la ausente) y quiere reflejar el alma de esta tendencia artística, pero yendo más allá del concepto minimal surgido en los años sesenta en los Estados Unidos.
La bella evidencia
Es un viaje que abarca desde los antecedentes del minimalismo en las vanguardias centroeuropeas de los comienzos del siglo XX (magnífica embajada artística la del alemán Adolf Hölzel, y la «pequeña Bahaus» en las obras de Willi Baumeister y Max Ackerman) hasta el arte más intensa y extensamente contemporáneo, como los trabajos de la japonesa Are You Meaning Company (divertídisimas, pero no inocuas sus casitas residenciales de colores en miniatura) y el neoyorquino Vincent Szarek. Igualmente, destacan obras de Vantongerloo, Arp, Camille Graeser, Richard Paul Lohse, Mathias Goeritz, Michael Heizer y Max Bill, entre otros. También conviene destacar la edición de un magnífico catálogo en formato de revista artística, en el que se pueden leer textos de Renate Wiehager, a la sazón directora de la Colección Daimler, y de artistas como Ilya Bolotowsky, John M. Armleder, Daniel Buren y Heinz Mack. Un catálogo completísimo que incluye, además, un gráfico desplegable (también insertado en el programa de mano en versión más reducida) al modo de los planos del Metro, en el que, bajo el título de «La bella evidencia», se entienden a la primera (bueno, a la segunda) las distintas «líneas», «transbordos» e «intercambiadores» de las tendencias minimalistas del siglo XX.
Tal vez, así de sopetón no sean estas tendencias las a priori más apetecibles para el comensal habitual de exposiciones, pero la exquisitez del montaje de la muestra, la distribución de los espacios y el selecto contenido de la misma merecen que el aficionado se atreva con los nuevos sabores.
De entrada, y para abrir boca, tal vez sea conveniente repasar la atinada receta del catedrático de arte y escultor alemán Heinz Mack: «El pan duro no significa lo mismo en una prisión que en un plato de alta cocina. Un tono de gris, si está pintado por Picasso, puede reemplazar todos los colores y cualquiera que pinte un cuadro completamente negro o completamente blanco debería saber mucho de colores. Por eso, no subestimo en absoluto el valor del negro y del blanco, del pan y del agua, porque, como artista, no se puede vivir sólo a base de pasteles y vino».
Que les aproveche. Y quién sabe, si tal vez nuestro tatarabuelo de Altamira fue el primer minimalista.
La proximidad de ARCO ha agitado más y más lo ánimos en los últimos días. Tras conocerse que, en una reunión en el Ministerio de Cultura se había desestimado comprar obra en la próxima edición de ARCO -decisión a la que se habrían sumado también las comunidades autónomas de Valencia y Andalucía, dos de las más afectadas, junto con Madrid, de las exclusiones de galerías aplicadas este año por el comité seleccionador de la feria madrileña- ARTEINFORMADO envío el pasado martes, 5 de febrero, una encuesta a más de 1.000 responsables de galerías de toda España, incluídas las participantes y excluídas recientes de ARCO.
Han contestado una veintena de ellas, de las que sólo una, Vanguardia, de Bilbao, asiste este año a Arco, aunque rebajando su presencia al programa Expanded-Box. Su directora, Petra Pérez Marzo, advierte de la "falta de confianza en el arte español a favor del arte que a veces no es más internacional que el nuestro sino simplemente extranjero" (Ver entrevista completa).
De las excluídas nos han contestado otras tres (la madrileña Magda Bellotti y las valencianas La Nave y My Name' s Lolita Art), además de la grancanaria Manuel Ojeda, quien se había anticipado a nuestras preguntas refiriéndonos una reciente reunión de representantes del sector galerístico con José Jimenez, director general de Bellas Artes, para debatir los problemas del sector, en el curso de la cual se plantearon las recientes exclusiones de Arco como tema central del debate, pese a las resistencias de Jimenez que insistía en que "el Ministerio solo puede considerar interlocutor válido a una representación nacional de galerías, estructura que actualmente no tenemos, ... solo asociaciones inconexas de distintas comunidades", según refiere Manuel Ojeda a ARTEINFORMADO. Por ello, éste insiste en que hay que poner en marcha la Asociación Española de Galerías de Arte Contemporáneo, con cuyo fin ha lanzado su propia propuesta que pretende "convencer a todos de lo necesario que es tener una sola voz que nos represente a la hora de negociar y defender nuestros intereses ante las instituciones".
Magda Bellotti, de la galería madrileña del mismo nombre y una de las más notables ausencias de la próxima edición de ARCO, apunta que "ARCO no puede competir con Frieze o Art Basel. Simplemente, porque en nuestro país no hay un mercado que se pueda comparar siquiera al que generan estas ferias" (Ver entrevista). El equipo de La Nave, una de las tres galerías valencianas excluídas este año, reivindica "que Arco continue siendo como ha sido hasta ahora, una plataforma para exhibir el trabajo de nuestros artistas" (Ver entrevista). También Ramón García Alcaraz, director de My Name's Lolita Art, con galerías en Valencia y Madrid, apunta, en referencia al comité de selección de Arco que "quizá, en nuestro país, sería necesario ampliarlo a otros sectores implicados como críticos, directores de museos, coleccionistas..., que aunque no tengan voto, sí que pueden hacer oir su voz y sus opiniones, con lo que se evitaría lo sucedido este año: la competencia desleal" (Ver entrevista).
El resto de respuestas, mayoritarias en este caso, corresponden a galerías no asistentes a Arco procedentes de cualquier rincón de España, que nos aportan sus interesantes reflexiones a las preguntas que les formulamos. Es el caso de Víctor Cortina, director de la barcelonesa Ego Gallery, quien lamenta que el comité esté compuesto sólo por galeristas o que la Colección Arco sólo tenga artistas extranjeros (Ver respuestas completas). Lola Crespo, de la veterana galería madrileña Utopia Parkway, acusa al procedimiento de selección de falta de transparencia, al tiempo que devuelve la habitual acusación de "arcodependientes" a aquellos "que participan una edición tras otra, copando las compras institucionales y vetando a posibles competidores" (Ver entrevista). Una acusación ésta de la "arcodependencia" que la galería valenciana Leonarte justifica, precisamente, por el mismo éxito de la feria, "bien gestionada, en el aspecto propagandístico" (Ver entrevista).
Volviendo al proceso de selección, la galería vallisoletana Teresa Cuadrado & Asociados propone un sistema de selección para ARCO similar al que rige en Basilea, donde el comité de selección es mucho más reducido y se sabe quién toma la decisión: el director" (Ver entrevista). Por su parte, la galería barcelonesa Espace Cultural Ample, especializada en arte contemporáneo de China y Francia, apunta que lo mejor sería excluir del comité de selección a cualquier galería que participara en Arco (Ver entrevista). Una opinión con la que no parece estar muy de acuerdo la también catalana galería Canals, quien no considera que el comité sufra favoritismo, atribuyendo al conjunto del sector la situación de la que se lamenta (Ver entrevista).
La artista y reciente galerista balear, Joana Ferrer Bosch, directora de El Temple, se lamenta, al hilo de las reflexiones sobre Arco de la poca visibilidad de muchos artistas españoles (Ver entrevista). También, la joven galerista madrileña Rita Castellote aboga por "facilitar que las galerías españolas serias y que están trabajando por el arte actual español puedan tener un sitio en las ferias extranjeras y en los mercados internacionales" (Ver entrevista).
Pero hay ya quien ha pasado a la acción, dejando a un lado la existencia de Arco. Es el caso de la galerista madrileña Dolores de Sierra, aspirante, durante años, a entrar en Arco. Recientemente, ha optado por centrarse en el arte chino y buscar nuevas alternativas en el mercado internacional, apuntando que "el mercado del arte no sólo es Arco". Y está contenta (Ver entrevista).
Desde Murcia nos llega una pregunta precisa. La formula la Galería Romea 3: ¿Goza ARCO de subvenciones u otras ayudas oficiales? Y contesta en condicional: "si ARCO recibe algún tipo de ayuda oficial, ... entonces nos encontraríamos ante un montaje en el que, de nuevo, se está aprovechando el dinero de todos para beneficiar a unos pocos" (Ver entrevista).
Cerramos esta cascada de reflexiones en torno al gran evento de esta semana con dos más. La primera nos viene de la Galería de Arte Contemporáneo Gades, de Chiclana (Cádiz), que tras definirse como "una pequeña galería de provincia en el sur del Sur", apunta que para ellos "Arco es una gran operación de mercado y poder que toca resortes de intereses de lo que solo nos llegan los ecos. Creo que es una gran estructura con la capacidad de discriminar sobre la base de compromisos que no siempre tienen relación con el Arte y que carece de una política de contacto real con las periferias y que con el tiempo acabara fagocitándose a sí misma por propia indefinición. Mientras -concluye-, como no podría ser de otro modo, iremos tambien este año a ARCO". Y la última es breve y procede de Madrid, de una de sus galerías clásicas, Sen, dirigida por Eugenia Niño, y dice esto: "para resumir Arco en dos palabras hablaría de desvergüenza y más desvergüenza". Tal vez esta palabra, repetida, explique mejor que otras, el nivel de malestar existente.
del viernes 8 de febrero de 2008 al domingo 6 de abril de 2008
La exposición Rodeado de agua: Expresión de Libertad y aislamiento en el arte cubano contemporáneo permanecerá abierta desde este 8 de febrero y hasta el 6 de abril en Boston University Art Gallery (855 Commonwealth Avenue).
Curada por Natania Remba, la muestra reúne obras de los siguentes artistas: Belkis Ayón, Luis Cruz Azaceta, José Bedia, Iván Capote, Yoan Capote, Los Carpinteros, Patricia Clark, José Manuel Fors, Rocío García, Carlos Garaicoa, Kcho (Alexis Leyva Machado), Meira Marrero, Manuel Mendive, Ibrahim Miranda, Manuel Piña, Ernesto Pujol, Sandra Ramos, Tomás Sánchez, José Ángel Toirac y José Ángel Vincench.
La inauguración se realizará el jueves 7 de febrero, a las 18:00horas, con una actuación de la pianista cubana Bertica Schulman-Cramer. Además, el 6 de marzo, a las 12:00, está previsto un conversatorio con la artista plástica María Magdalena Campos-Pons, de Gallery Artists Studio Projects, y el 20 de marzo, a las 17:30, con la curadora Natania Remba, de la Universidad de Boston.
Más de 400 pinturas del pintor de Málaga se exhiben desde hoy en Madrid La muestra incluye también grabados, esculturas, apuntes y fotografías del autor
Madrid.EFE. El Museo Reina Sofía de Madrid inaugura hoy una de las más ambiciosas exhibiciones de la obra de Pablo Picasso (1881-1973) de todos lo tiempos.
Más de 400 obras del pintor de Málaga constituyen la muestra “Picassos” que se exhibirá en cuatro salas del museo madrileño.
En la muestra se incluyen pinturas, cerámicas, dibujos, grabados, cuadernos de apuntes y 20 fotografías documentales del autor. Incluso, se han añadido aquellas piezas de las que el artista nunca quiso desprenderse.
“Representan la idea de lo que Picasso consideraba que tenía que ser la pintura”, dijo Manuel Borja-Villel, quien en los últimos días fue nombrado como director del Reina Sofía.
Las más de 400 obras del artista malagueño son el producto de un convenio entre el Museo Reina Sofía y el Museo Nacional Picassiano, de París.
Ambas instituciones llegaron a un acuerdo, en el que el museo francés se comprometió a prestar sus obras de Picasso a cambio del pago de 3,5 millones de euros por parte del Gobierno español a la pinacoteca de París.
El príncipe Felipe, de España, y su esposa, la princesa Leticia, inaugurarán hoy la muestra, que permanecerá varios meses como protagonista nacional e internacional del museo madrileño.
En cuatro salas. Debido a la magnitud, calidad y cantidad de los trabajos, la organización ha tenido que dividir la muestra en tres grandes salas que antes se dedicaban a exposiciones temporales menores.
A esas salas se une la de la Colección Permanente de Picasso, en la que está situado El Guernica .
“El siglo XX es el siglo de Picasso, o como mínimo de la primera parte, y sin él es imposible entender los movimientos de la modernidad”, comentó Borja-Villel, quien recordó cuando algunos artistas se preguntaron si era posible pintar después de Picasso y de cómo “fue necesario repensar la pintura”.
El recorrido se inicia con las piezas realizadas entre 1895-1925 que muestran la génesis de la obra picassiana con lienzos como La muerte de Casagemas , su Autorretrato o La Celestina , todas obras emblemáticas del ‘período azul’.
La segunda sala abarca el periodo que transcurre entre 1924 y 1936, con obras que siguen los caminos del artista en su período surrealista, con creaciones como El beso , El pintor y su modelo o Figuras a la orilla del mar .
Los espacios de la Colección Permanente acogen trabajos de 1936 a 1952 situados en el contexto del Guernica , que por primera vez se enfrenta a obras íntimamente relacionadas con él.
El recorrido finaliza con piezas realizadas de 1946 a 1972, con esculturas, cerámicas y obras que son un testimonio del trabajo de relectura de la historia que se planteó el pintor, como El desayuno en la hierba según Manet .
Los yacimientos arqueológicos tienen en la Península Ibérica una de las grandes referencias a nivel mundial. Y, en este aspecto, Cantabria es una tierra privilegiada con lugares como la Garma, en Omoño; Altamira, en Santillana del Mar o la Cueva Aurelia, en Castro Urdiales, último y reciente descubrimiento. Esta es la comunidad de las cuevas prehistóricas. Surcada por frondosos montes y acotada por el Cantábrico, debió de ser la morada perfecta para nuestros antepasados hace miles de años.
Prueba de ello son sus 30 yacimientos con muestras de arte rupestre y los nuevos hallazgos, que últimamente no cesan de aparecer, sorprendiendo incluso a los más respetados especialistas en la materia. El último ha sido la Cueva Aurelia, en la localidad costera de Castro Urdiales, donde ya existen otros yacimientos arqueológicos. El conjunto de pinturas está compuesto por 20 figuras de animales (16 bisontes, dos caballos y dos cuadrúpedos), además de diversos signos.
En estos momentos está en proceso de estudio y se calcula que su antigüedad es de unos 13.500 o 13.800 años. Otro de los puntos arqueológicos más interesantes se encuentra en Omoño, a escasos kilómetros de Santander, en el monte conocido como La Garma. Coronado por un castro prerromano, junto a las pinturas rupestres alberga un hogar intacto de finales del Paleolítico, con unos 15.000 años de antigüedad. Lo más sorprendente de este yacimiento es que los restos se han conservado en superficie durante miles de años tal y como los dejaron sus moradores, ya que la entrada a la cueva quedó sellada tras un derrumbamiento.
Desde su descubrimiento en 1995, La Garma se ha convertido en el único lugar de Europa que conserva un hábitat intacto de finales de la época glacial, el mejor ejemplo para acercarnos a la vida de la Prehistoria. Pero son muchas las cuevas en las que se han encontrado manifestaciones de este tipo. Aunque la visita de un buen número de ellas queda relegada a los especialistas, hay otras tantas abiertas al público con visita guiada.
ALTAMIRA Santillana del Mar. C-6316, a 32 kilómetros de Santander
Es la gran estrella, declarada Patrimonio de la Humanidad y considerada la Capilla Sixtina del arte rupestre. Para su conservación, desde 1982 quedó reducido el número de visitas diarias permitidas a 30 personas. Esto ha originado una larga lista de espera que llega ya a los dos años y medio. Quien quiera solicitar la visita debe dirigirse por escrito al Centro de Investigaciones y Museo Altamira. 39333 Santillana del Mar (Cantabria) o bien, por fax, al 942 84 01 57, indicando fecha, número de personas, nombre y dirección de contacto. En caso de ser posible la asignación de la fecha solicitada, el museo lo comunicará 60 días antes de la cita; en caso contrario, lo hará de inmediato. La edad mínima para entrar es de 12 años. Precio: 400 pesetas. Además de la cueva, y sin previa cita, existen salas destinadas a la Prehistoria, otra donde se proyecta un vídeo que explica el contenido de Altamira y una biblioteca.
La entrada es gratuita. También se pueden realizar talleres de arqueología experimental. Para quienes estén muy interesados en visitar Altamira, existe la posibilidad de probar suerte antes del tiempo convenido, ya que puede que alguno de los visitantes con cita previa no acuda. Por este motivo, hay una lista de espera diaria, en la que aquellas personas que se acerquen hasta el lugar antes de que abran las oficinas y por riguroso orden de llegada se pueden apuntar con posibilidad de ocupar una vacante. Sólo es cuestión de paciencia.
En los próximos meses, esta joya del arte rupestre verá el nacimiento de la que será su hermana gemela, puesto que se pretende inaugurar una réplica realizada con las técnicas más avanzadas, que se ubicará a unos metros de la auténtica y que, sin lugar a dudas, dará al gran público una idea muy detallada de las pinturas de Altamira.
COVALANAS Ramales de la Victoria. C-342, a 68 kilómetros de Santander
Situada a tres kilómetros de Ramales de la Victoria, llegamos por la carretera de Colindres a Burgos. Consta de varios grupos de figuras, entre las que destacan símbolos, ciervas, un toro y un caballo. El máximo de visitas diarias es de 60 personas en grupos de seis, por lo que conviene concertarlas en los teléfonos: 942 67 83 28 y 610 91 60 66 (guía Joaquín Eguizábal). Está prohibida la entrada a los menores de 12 años. Horarios: Hasta el 31 de octubre, de 9 a 13 horas y de 15 a 19.30 h; domingos y festivos de 9.30 a 13 h; lunes cerrado. Horario de invierno: de 9 a 15 h; domingos y festivos, de 9.30 a 15 h; lunes y martes cerrado. La entrada es gratuita, al igual que en todas las cuevas cántabras, excepto Altamira.
MONTE CASTILLO Puente Viesgo. N-623, a 27 kilómetros de Santander
Compuesto por varias cuevas (El Castillo, Las Monedas, Las Chimeneas y La Pasiega), se trata de un conjunto muy importante de arte rupestre, ya que están representados todos los estilos de arte parietal paleolítico y posteriores. Sólo se puede acceder a la cueva del Castillo, con más de 150 figuras de animales, como ciervos, bisontes, caballos, corzos y hasta un elefante, entre otros, además de 50 figuras humanas y manos, junto a múltiples signos. La visita dura 45 minutos, los grupos no sobrepasan las 20 personas y el máximo es de 380 al día. No se admite la entrada a menores de 10 años.
El horario es igual al de Covalanas, y se puede reservar en el teléfono 942 59 84 25 (José M. Ceballos es el encargado).
HORNOS DE LA PEÑA Monte Tejas. San Felices de Buelna. N-611, a 40 kilómetros de Santander
Destacan los grabados hechos por incisión con instrumentos de piedra, o bien presionando con los dedos; y son animales y esquemáticas figuras humanas y signos. La visita dura 30 minutos en grupos de cinco personas. Prohibida la entrada a menores de 12 años. Visitas: los jueves, previa cita (942 59 84 25).
CHUFIN Rionansa. Carretera de Piedresluengas
En esta cueva el contenido de arte rupestre se divide en dos zonas. Por un lado, un panel exterior compuesto por figuras de cápridos y cérvidos y, por otro, las pinturas y grabados representados en el interior, con motivos animales y puntuaciones. Ubicada en un paraje incomparable, debido a su situación junto al pantano, es necesario coger una barca para acceder a ella. La visita se hace en grupos de cuatro personas máximo y se realizan dos al día, a las 10 h y a las 16 h. Los lunes permanece cerrado. Imprescindible concertar cita en el 942 72 74 57 (guía Antonio Gómez).
MUSEO DE PREHISTORIA Y ARQUEOLOGIA Santander. Calle Casimiro Sainz, 4
A una tierra rica en yacimientos arqueológicos no podía faltarle un museo en el que están presentes numerosos hallazgos, desde el Paleolítico a la Alta Edad Media. Entre sus piezas más destacadas se encuentran las estelas gigantes de los cántabros, de la Edad del Hierro, y el bastón de mando de la cueva del Pendo (en Camargo), perteneciente al arte mueble del Paleolítico Superior.
Horario: de martes a sábado, de 9 a 13 horas y de 16 a 19; domingos y festivos, de 11 a 14 horas. Cerrado los lunes. Tanto la entrada como el servicio de guía son gratuitos. Teléfono: 942 20 71 09.
Santander acoge la firma del reglamento de coordinación
Santander El acuerdo para aprobar el reglamento de la comisión que coordina la declaración del arte rupestre de la cornisa cantábrica como bien de interés cultural de la UNESCO se firma hoy en Santander con representantes de las comunidades de Cantabria, Asturias y País Vasco.
El consejero cántabro de Cultura, Turismo y Deporte, Javier López Marcano, será el encargado de suscribir este convenio por parte de Cantabria, en un acto que se celebrará en el Museo Marítimo del Cantábrico. Acudirán, asimismo, la responsable de Patrimonio Cultural del Gobierno vasco, Aránzazu Arzamendi, y el del Principado de Asturias, Adolfo Rodríguez Asensio.
Según indica en una nota de prensa el Gobierno cántabro, la primera propuesta de incluir las cuevas rupestres de la cornisa cantábrica en la lista de la UNESCO se inició en junio de 1998, aunque la iniciativa fue retomada en 2005 por Cantabria. La candidatura estaba compuesta inicialmente por cuatro cavidades asturianas (Peña de Candamo, Llonín, Tito Bustillo y El Pindal), ocho de Cantabria (Chufín, Hornos de la Peña, El Castillo, La Pasiega, Las Monedas, El Pendo, La Garma y Covalanas) y dos del País Vasco (Santimamiñe y Ekain).
¿También La Covaciella?
El Consejo de Patrimonio Histórico Español, reunido en Pamplona en junio de 2006, admitió la propuesta como única candidatura española a Patrimonio Mundial para 2007. En la segunda mitad de 2007, la candidatura ha sido evaluada por parte de los organismos consultivos pertinentes y ahora se está estudiando la posibilidad de ampliar la lista de yacimientos con la incorporación de las cuevas de La Covaciella, en Asturias, Las Chimeneas, en Cantabria, y Altxerri, en Guipúzcoa.
La fase de evaluación se prolongará hasta mayo de 2008, según ha añadido el Gobierno cántabro. Para continuar con estos trámites, en octubre de 2007 se creó una comisión de coordinación con el fin de facilitar la gestión coordinada del bien y el mantenimiento del espíritu de colaboración.
BARCELONA (EFE).- Xavier Camps tenía 15 años cuando, en compañía de unos amigos, se subió a la cabina de un avión alemán que había sido derribado en el frente y, en las calles de Barcelona, atraía la atención de la mayoría de los vecinos del barrio. Era 1939, en la Guerra Civil Española, y el fotógrafo Robert Capa inmortalizó el momento. Sesenta y nueve años después, Camps se reconoció al ver publicada la fotografía en un periódico.
La imagen, publicada el domingo pasado en El Periódico de Cataluña, es parte de las 3000 fotografías que fueron descubiertas en tres cajas de cartón en México y que también publicó The New York Times el fin de semana pasado. "Cuando vi la imagen pensé: ´¡Pero si soy yo, que estaba encima de un avión que derribaron! , contó Camps, de 84 años, que recuerda con detalle la tarde en que pudo ver de cerca los restos de ese avión militar. Camps se había acercado en compañía de "siete u ocho amigos" para entrar en el avión y comprobar si, como se imaginaban, había allí "ametralladoras, balas o bombas". "No me di cuenta de que hicieron una foto, pero en cuanto la vi en el diario la recordé, en parte por los carteles de guerra que había junto al avión", explicó Camps, que sigue viviendo en Barcelona, en los Jardinets de Gracia, donde Capa lo fotografió.
Los 127 rollos de fotografías sobre la Guerra Civil Española hallados en México, todavía sin clasificar, corresponden a Robert Capa y a sus compañeros David Seymour -cofundador con él de la agencia Magnum- y Gerda Taro. Trabajo forense
El material fue trasladado al Instituto de Fotografía Contemporánea (IFC) de Nueva York, a cuyo fondo sobre Robert Capa se integrará, y cuyos expertos trabajarán ahora en atribuir las imágenes a cada uno de los fotógrafos, una tarea que puede demandar varios meses. Algunos de los rollos, se explicó, tienen al final las iniciales de su autor, pero si eso no basta se clasificará por el estilo de cada imagen, en un verdadero trabajo de "fotografía forense". Está previsto, además, que se organice una exhibición sobre la Guerra Civil Española, a fines de 2009, a partir de esas imágenes.
Así lo expresó la cineasta y experta en arte Trisha Ziff, que intermedió en la recuperación del valioso material. Esta británica nacionalizada mexicana, que reside en la capital de ese país, contactó a un pariente del general mexicano y ex diplomático Francisco Aguilar González, que había heredado el material y lo había conservado durante quince años. Ziff lo convenció de la conveniencia de trasladar el material para conservarlo en buenas condiciones. En 1940, las fotografías habían llegado a manos de Aguilar González, entonces diplomático en Francia, que había luchado en la revolución mexicana a las órdenes de Pancho Villa.
Con ella colaboró en las gestiones el escritor mexicano Juan Villoro, descendiente de una familia de refugiados españoles en México. Según dijo, las fotografías recuperadas son de enorme valor histórico y confirman "la dedicación que estos fotógrafos tuvieron por los temas de alto riesgo". "También hay algunas fotos privadas muy conmovedoras, como una de Gerda Taro, que fue pareja de Capa, dormida con un pijama de hombre que seguramente es de él", contó Villoro, que describió a Taro como la mayor "cómplice" y "aliada en la fotografía" que tuvo el reportero gráfico.
"De las guerras que cubrió, ninguna lo impactó tanto como la Guerra Civil Española. Fue aquella en la que él siempre sintió que estaba con una causa justa", concluyó Villoro.
Una nueva entrega de Fotos con Historia, siguiendo el orden en las que se están repasando en el foro de OjoDigital: Debate sobre el miliciano
Esta fotografía se tomó en el frente de Cerro Muriano, Córdoba, el 5 de septiembre de 1936. Durante un tiempo se dudó de que fuese auténtica, es decir, que estuviese hecha en al campo de batalla, aunque posteriormente se ha verificado su autenticidad e incluso se ha identificado al miliciano al que han disparado como Federico Borrell García. Podéis imaginar los riesgos que corría Capa si estaba a esa distancia de las balas.
Robert Capa fue, parece ser que a su pesar, uno de los más conocidos fotógrafos de Guerra del siglo XX, si no el que más, desde las campañas en la Guerra Civil Española al desembarco Aliado en Normandía, fotos que casi se perdieron por un error en el laboratorio de revelado. Las fotos que se pudieron recuperar se publicaron en el libro "Slightly out of focus", curiosa denominación debida al estado en que se encontraban las imágenes.
Para más información, en la conocida wikipedia, aunque la información es más extensa en la versión inglesa de la entrada.
El siguiente texto es de HermetiC (En la discusión de Ojo Digital) También se especuló con el posado porque existía otra foto tomada exactamente en el mismo sitio con una víctima distinta. Es la que se puede ver debajo de la famosa del miliciano:
el que hubiera distintos "modelos" en un mismo escenario podía indicar un posado, pero también (y es lo que se cree actualmente), que Capa tenía una posición en la trinchera desde la que advirtió que ese punto de entrada estaba cubierto por las ametralladoras enemigas. Posiblemente Capa vio caer allí a más de dos personas.
Una de las claves la da la mano izquierda, con los dedos flexionados:
según forenses y criminólogos, nadie que esté cayendo hacia atrás mantiene los dedos de esa mano flexionados, pues instintivamente se abren y se flexiona la muñeca hacia atrás para parar la caida. Eso indicaría que el miliciano estaba ya muerto en el momento de la foto.
"Heroes never die" es el título de un documental que fue estrenado en 2004, dirigido por Jan Arnold. Fue estrenado en Córdoba y trata justamente sobre el miliciano de Capa y Capa en la Guerra Civil.
El Centro Internacional de Fotografía de Nueva York recibió los negativos que contienen 3 mil 500 fotografías del periodo de la Guerra Civil Española tomadas por el fotógrafo húngaro Robert Capa recientemente descubiertos en México.
Trisha Ziff, curadora del Centro Internacional de Fotografía, de Nueva York, dijo: “no he visto todas las fotos, he visto sólo algunas pocas, pero por lo que he visto se trata de las más famosas fotografías que conocemos de Capa, del periodo de la Guerra Civil Española en el contexto del papel de la imagen, así que podemos aprender de su proceso creativo, como capturaba este tema en sus fotografías y eso es muy importante”.
Los negativos serán restaurados en el Centro Internacional de Fotografía, fundado por el hermano de Robert Capa donde se espera se instale una exhibición con las emblemáticas imágenes de este reconocido fotógrafo.
Halladas tres cajas con más de 3.000 negativos que un diplomático recibió en Francia en 1940
Los 127 rollos conservan imágenes de personajes y escenas de combate de la guerra civil española
JUAN Villoro. El Santo Grial de la fotografía. Así define Brian Wallis, director del Centro Internacional de Fotografía de Nueva York, las imágenes de la guerra civil española perdidas por Robert Capa en 1940. EL PERIÓDICO DE CATALUNYA y The New York Times publican hoy por primera vez algunas de estas instantáneas. El escritor Juan Villoro, colaborador de este diario, pudo ver este tesoro antes de que saliese de México y explica su historia.
Robert Capa aceptaba perder en el juego a cambio de ganar en el amor. Vivió con la intensidad de un apostador compulsivo. En 1954, a los 40 años, tomó en Vietnam su última fotografía y fue arrastrado por la metralla. Su excepcional trato con la fortuna había terminado. En esa carrera marcada por el peligro, salvar el pellejo nunca fue tan importante como salvar los negativos. En 1940, tres cajas con 127 rollos de la guerra civil española llegaron a manos del general mexicano Francisco Javier Aguilar González, que era diplomático en Francia. No se sabe quién se las confió. México había dado asilo a los republicanos españoles y se aprestaba a recibir prófugos de la segunda guerra mundial. El general ayudaba a recuperar objetos perdidos en el naufragio de la historia. Alguien juzgó que debía hacerse cargo de los negativos tomados en España por Gerda Taro, David Seymour (Chim) y Robert Capa. Durante casi 70 años las cajas sufrieron los avatares del exilio. Los especialistas las dieron por perdidas. En el 2001 Richard Whelan publicó Robert Capa. The Definitive Collection. El archivo del fotógrafo parecía cerrado. Whelan murió a fines del 2007. Su correo electrónico tenía un mensaje que no llegó a leer. Provenía de México y lo enviaba la curadora y cineasta Trisha Ziff. Algo insólito había ocurrido: tras 70 años, más de 3.000 negativos, muchos de ellos de Capa, volvían a la luz.
EL HALLAZGO
Ziff dio con las cajas a través de los descendientes del general Aguilar González, hombre colorido que peleó en la Revolución bajo las órdenes de Pancho Villa y fue diplomático en el Lejano Oriente y Francia. Su familia conocía sus proezas como jinete (domó un caballo para la hija de Hirohito) pero ignoraba que había salvado un excepcional pasaje de la fotografía. Es posible que también él ignorara el alcance de esos negativos y los conservara como una muda obligación hacia el pasado. A principios de los años 90, ya muerto el general, sus familiares vendieron su casa y encontraron tres cajas a las que tardaron en dar importancia. Ahí estaban las fotografías de Capa, Chim y Taro. Las obras pertenecen a los herederos de los fotógrafos y deben ser conservadas en condiciones especiales. En consecuencia, en diciembre del 2007 fueron enviadas al Centro Internacional de Fotografía de Nueva York, fundado por Cornell Capa, el hermano de Robert Capa, aún vivo. "Los negativos despedían un aroma a nitrato pero están en muy buen estado", afirma Ziff. "¡Es como encontrar el Santo Grial!", comenta Brian Wallis, director del centro: "Conocíamos 500 fotos de Capa de la guerra civil y ahora tenemos unas 3.500. Tardaremos en establecer cuáles fueron tomadas por Capa, Taro o Chim, pero al fin tendremos el panorama completo de lo que hicieron en la guerra civil", añade. Los tres fotógrafos reunidos en la caja cayeron en frentes de guerra (Taro, en España; Chim, en Suez; y Capa, en Vietnam). "Si la foto no funciona, no estás suficientemente cerca", afirmaba Capa. Cada una de sus imágenes sobrevivió de milagro y padeció los descuidos con que se trata un material urgente (un precipitado laboratorista arruinó su trabajo más intrépido, nada menos que el desembarco en Normandía).
EL LEGADO FOTOGRÁFICO
Para proteger su obra, Chim y Capa fundaron la Agencia Magnum en compañía de Cartier-Bresson. Tenían una clara idea de la conservación de negativos, pero no pudieron hallar los de la guerra civil. Chim viajó a México en el Sinaya para cubrir el desembarco de los refugiados españoles y Capa estuvo en el país en 1940. No se sabe si buscaron ahí las fotos de España o si hablaron del tema con su impresor, Emerico Weisz, quien vivía en México, casado con la pintora Leonora Carrington. "Mi hipótesis es que pensaron que eso se había perdido para siempre y dejaron de buscarlo", comenta Wallis. ¿Quién podía suponer que el tesoro se había salvado gracias al mexicano que domó un caballo para la hija del emperador japonés? Vi las cajas en compañía de Ziff, poco antes de que ella las llevara a Nueva York: un rollo dedicado a la Pasionaria, la perenne juventud de García Lorca, Barcelona en el fragor republicano.
"Aquí se narra la historia del exilio --comenta Ziff--. Estos negativos son refugiados; aparecieron en México por una razón política, el asilo que se dio a los perseguidos; por eso es tan importante que se haga una exhibición aquí". Wallis coincide: "México jugó un papel crucial en esta historia: fue el sitio de refugio para una Europa que se desgajaba; es muy importante que las fotografías se muestren en México y en España".
André Friedmann, el inventor de sí mismo que se hizo llamar Robert Capa, llevó una legendaria vida breve: conquistó a Ingrid Bergman, saltó en paracaídas, viajó a Moscú con Steinbeck, bebió con Hemingway, amó a Gerda Taro y no se repuso de su temprana muerte.
Entre los negativos hay pocas fotos íntimas. En una de ellas, Gerda duerme con el pijama de Capa. ¿En qué soñaba? La pregunta es ya incontestable. Queda el otro sueño, el de las fotos que se salvaron y hablan de la sinrazón de la guerra. Tres rebeldes murieron para transmitir ese mensaje.
Gustavo Cordera y sus secuaces pasaron por el Patinódromo: dieron un show fallido, acorde a una banda que ya no tiene nada más que ofrecer. Crónica sobre un mamarracho musical.
Bersuit (ex Vergarabat) estuvo en Mar del Plata. El pasado viernes, la banda liderada por Gustavo Cordera se presentó en el Patinódromo municipal, en un show de dos horas y media. Hasta aquí lo que podría ser el comienzo de una crónica tradicional de un recital más en este verano 2008, plagado de propuestas llegadas de Buenos Aires.
Sin embargo, el desarrollo normal de esta crónica se ve interrumpido por el desencanto que generó a este cronista presenciar el show del conjunto de Avellaneda. Bersuit se cayó en picada; nada es lo que insinuó ser en los años previos a la masificación llegada con Libertinaje y De la cabeza. Algo cambió de repente en las formas de Cordera y compañía y las insinuaciones de los primeros años de trayectoria, se vinieron, de repente, a pique. Un show chato, con escasos puntos altos, donde poco fue lo que se pudo disfrutar en los más de 210 minutos que duró el recital. Desde afuera, pareció más un ensayo a puertas abiertas, con 6000 personas presenciándolo, que una presentación oficial del último disco (Bersuit), editado a fines del año pasado.
Comenzaron con Laten Bolas, el corte de difusión que suena en todas las radios, y siguieron con Mi vida, una cumbia rockera, con ritmo pegadizo para deleite de los más nuevitos en esto de seguir a la banda. Después fue el turno del popurrí con parte del repertorio de los primeros discos (Y punto y Asquerosa alegría). Un breve repaso de lo mejor de la discografía en donde se pudo escuchar efímeramente La papita, La logia iambo iombo, Como nada puedo hacer, Tu pastilla, Los elefantitos, Vamos no llegamos y Cielo trucho.
Así, en escasos quince minutos quedó representado lo más rico de Bersuit Vergarabat. Sólo un rápido paseo por las canciones que los identificaron como La banda under de la escena musical porteña. Una lástima.
Luego, llegó el momento de dar a conocer en vivo el nuevo disco. De eso se trataba el show. Pero ni siquiera esta idea parece estuvo bien desarrollada. Con una banda que sonaba correctamente y una gran puesta en escena de luces y pantalla gigante, Gustavo Cordera desencajaba en la armonía lograda por el resto de los integrantes de la banda, llegando al colmo de tener las letras anotadas en un papel en la mano. Su voz, desgastada, era muy bien sostenida por la de los “coristas” Daniel Suárez y Cóndor Sbarbatti.
Pasaron De ahí soy yo, bases de tango con apariciones de murgas para subirse a la moda ecológica de los grupos de rock argentinos (eso sí: gran producción de vestuarios para esta pieza: tangueros, murgueros, banderas alusivas y mucha coreografía arriba del escenario del patinódromo marplatense). Luego siguieron Ebrio sin razón (interpretada por el guitarrista Alberto Verenzuela), Humor linyera (un solo de voz y piano de Juan Subirá) y gran parte del tracklist del nuevo disco intercalado con canciones de Hijos del culo, La argentinidad al palo y Testosterona.
Pero también hubo tiempo para un par de mamarrachos musicales, totalmente innecesarios para un grupo con ocho discos de estudios y mucha variedad para poder omitir esto: El lechero y El guerrero; dos tracks del nuevo disco que muy poca gente cantó o bailó. El final, luego de un par de amagues con abandonar el escenario, llegó con los “hits” Se viene, Murguita del sur y Sr. Cobranza. Un réquiem pegadizo para que los desmemoriados se queden con la imagen de un show potente y gente descontrolada saltando sin parar.
Pero nada de eso sucedió. Hubo un espectáculo con gran producción de vestuarios (lejos quedaron los tradicionales pijamas que usaban en cada presentación en vivo) y sonido potente; Murguitas y rock-pop cumbiero interpretados sin demasiado entusiasmo y la presentación en vivo de un disco que no convence a muchos. Un desperdicio, sobretodo para aquellos que pagaron 60 pesos por una platea.
Monjes, maestros y pupilos de los monasterios chinos de Shaolin y Wu Dang, de órdenes budistas milenarias, se convierten en actores o protagonistas en el escenario de un teatro, en un espectáculo en el que una veintena de ellos exhiben diferentes artes marciales.
El nuevo espectáculo de los monjes, con 'dos horas de pura acción 'kung fu'', tal y como se presenta en el folleto publicitario que se está repartiendo en Barcelona, se titula 'Shaolin & WuDang. La otra cara de China'. Esta particular propuesta se ha presentado hoy en la entrada del emblemático mercado de la Boquería, en plenas Rambles barcelonesas, ante la curiosidad de unos y el enfado de algunos que querían pasar a comprar. Los protagonistas de la exhibición, entre ellos Xiao Ze, un niño aprendiz de Shaolín de 9 años, van ataviados con vestimentas blancas los de Wu Dang, y de color naranja los de Shaolín.
El espectáculo se podrá ver en el Teatro Tívoli de Barcelona del 5 al 24 de febrero y viajará después a Pamplona y a Lleida y má